13 Reasons Why: apoyo espiritual para la salud mental de los hijos adolescentes

La serie original de televisión de Netflix, 13 Reasons Why [Por 13 razones, en español], llevó a educadores y especialistas en salud mental a formular fuertes advertencias a padres y escuelas. La serie, basada en el libro de ficción del mismo nombre, ha sido tendencia en las redes sociales desde su lanzamiento a fines de marzo. Relata la vida de la estudiante de secundaria Hannah Baker y describe las trece razones que ella piensa la llevaron al suicidio.

La atención inicial de los medios de prensa y las advertencias de los educadores llevaron a Netflix a emitir sus propias recomendaciones acerca de la descripción gráfica que la serie hace de temas delicados. Muchos temen que adolescentes vulnerables vean la serie sin la ayuda de un adulto responsable que los ayude a procesar los temas difíciles, como lo es retratar el suicidio como algo casi inevitable e incluso romántico, según los críticos.

Como madre de adolescentes, he pensado mucho en cómo puedo proporcionarles un ámbito abierto para conversar sobre los temas que los preocupan. Nuestras charlas tienden a ir en dirección a la fe, pues el amor a Dios y la sabiduría de la Biblia han sido un ancla muy valiosa para su educación espiritual y la formación de su carácter.

Como Científica Cristiana, he aprendido a cultivar el hábito de acudir a la oración en busca de guía para apoyar la salud mental de mis hijos y enseñarles que tienen control sobre los pensamientos que eligen aceptar y sobre cuáles obrar. Han aprendido que cuando se sienten presionados, sin importar qué estén enfrentando, siempre son queridos y siempre hay una salida. En el espíritu de las palabras del Salmista: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones” (Salmos 46:1). Y [dijo el Señor]: “Con amor eterno te he amado; por eso, te sigo con fidelidad” (Jeremías 31:3, Nueva Versión Internacional).

El primer capítulo de 13 Reasons Why pone énfasis en el lado siniestro de las redes sociales. Cuando el nuevo amigo en la vida de Hannah envía una foto provocativa de ella a la mayoría del grupo de estudiantes, la imagen pinta un cuadro que parece real para el observador, pero que en verdad falsea los hechos. Hannah es humillada y más tarde se lamenta: “La verdad saldrá a la luz, a menos que nadie tenga interés en la verdad”. Y en esto se centra la serie, con Hannah explicando su razón para suicidarse mediante grabaciones en casetes que envía a todas las personas a las que culpa por su muerte. “Quizás hiciste algo cruel”, dice su voz grabada, “o quizás tan sólo lo viste suceder. Tal vez ni te diste cuenta de que estabas siendo cruel...”.

Cada uno de nosotros puede apoyar la inocencia y la salud mental de los jóvenes que encontramos en nuestras vidas, esforzándonos por ver sus identidades verdaderas, semejantes a Dios, y ayudándolos a percibir el bien en sus compañeros también. Se sentirán apoyados cuando sean guiados a establecer hábitos continuos de pensamiento y acción tales como el respeto, la honestidad, la pureza, el desinterés, la bondad, el discernimiento. Esto incluye la forma en que hablan y se refieren a sí mismos y a sus compañeros en las redes sociales. En nuestro hogar este tipo de conversación ocurre a menudo, y mi esposo y yo hemos hecho un esfuerzo por comprender las plataformas de las redes sociales que nuestros hijos usan para comunicarse.

También los hemos ayudado a encontrar una comunidad de apoyo en la Escuela Dominical de nuestra iglesia, donde pueden debatirse temas difíciles en un ambiente sano y en el contexto de la sabiduría de las Escrituras.

La serie de 13 Reasons Why es tan atrapante que los adolescentes se devoran los trece capítulos en unos pocos días. Por eso es vital ayudarlos a escoger con cuidado las redes sociales que usan y hablar acerca de sus reacciones a ellas.

Una de las principales lecciones que he compartido con mis hijos desde mi práctica espiritual es ayudarlos a que aprendan a proteger su ambiente mental contra influencias oscuras o peligrosas. Hemos hablado sobre la importancia de confiar en el poder del bien y reconocer que los impulsos dañinos no se originan en ellos, porque no vienen de su creador, Dios, la fuente de todo el bien. La base misma del cristianismo se funda en los principios que Jesús probó en su vida, mostrándonos cómo el amor vence el odio y la luz disipa la oscuridad. Así lo expresa uno de mis versículos bíblicos favoritos: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

Una amiga adolescente con la que hablé de 13 Reasons Why, la serie, me advirtió que tuviera cuidado después de los primeros capítulos porque “los siguientes son muy gráficos”. ¡Yo le respondí que la llamaría si necesitaba ayuda! Nos reímos. Pero hablando en serio, estoy haciendo un esfuerzo por defender mentalmente a los jóvenes para que se sientan seguros y confiados en sus vidas y sepan que no están solos para pensar sobre estos temas difíciles. Hay muchas más que solo trece razones por las que vale la pena vivir la vida.


Ingrid Peschke escribe regularmente sobre espiritualidad y salud como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en Massachusetts, EUA.
Artículo publicado originalmente en Huffington Post, @HuffPost