La Biblia y nuestro lenguaje cotidiano: el Salón de la Fama

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1

Justo ahora que se está celebrando la serie mundial de beisbol, el llamado clásico de octubre, viene a mi memoria que los directivos del rey de los deportes, fueron los primeros en instaura el llamado Salón de la Fama, mismo que se encuentra en Cooperstown, Nueva York.

Esta suerte de museo, tiene como finalidad honrar a los peloteros más destacados de la historia ingresando sus nombres y exhibiendo toda clase de objetos relacionados al tema, desde luego, otro de los objetivos fundamentales, es conectar a las generaciones.

El sitio fue inaugurado el 12 de junio de 1939 y el patrocinador de aquella interesante aventura, fue la empresa de máquinas de coser Singer.

Posterior a esto, otros deportes han creado sus respectivos salones de la fama e incluso en México, el club Pachuca hizo lo propio para el futbol.

Pero bueno, lo realmente importante de todo esto, es que el primer Salón de la Fama viene descrito en las Sagradas Escrituras en Hebreos 11 y justamente, al mismo pertenecen todos aquellos personajes que se han caracterizado por su enorme Fe en Jehová, además de apegarse a las ordenanzas del Señor.

En principio tenemos que entender una cosa, sin Fe no somos nada, nos encontramos vacíos, carentes de espíritu, de motivaciones, nos convertimos en personas inescrupulosas que sólo buscamos satisfacer los instintos más primarios.

Nos dice Hebreos 11:1 que citamos al inicio: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”.

Aquí radica el meollo del asunto, lo tenemos que redargüir: la certeza de lo que se espera…la convicción de lo que no se ve…¿y cómo logramos esto?, con la Iluminación del Espíritu Santo, pero para ello tenemos que abrir el corazón a la misericordia de Dios creer a plenitud que el Todopoderoso está ahí, donde no lo vemos, debemos honrarlo y rendirle culto tal como Él nos lo indica. Si cumplimos los preceptos, seremos galardonados e ingresaremos al Salón de la Fama, nuestro nombre será escrito en el Libro de la Vida, al lado de todos los Justos.

Citaré algunos versículos de Hebreos 11 para que revisen el poder de la Fe en distintos personajes bíblicos, pero está claro, que la recomendación es que lo revisen completo, lo escudriñen y disciernan el mensaje que nos manda el Padre Celestial:

7 Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.

8 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.

11 Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.

23 Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey.

24 Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón,

25 escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado,

32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas;

33 que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,

34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.

El que tiene Fe lo tiene todo amigos, tapa boca de león y evita filo de espada. Como nos dice Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Espero que el tema haya sido de su agrado y no olviden: estudien la Biblia, encontrarán todo lo que su alma necesita para estar en paz.

Diálogos con ‘El Negro Cruz’

Rafael ‘El Negro’ Cruz