El gabinete debe estar formado por varones de verdad, que aborrezcan la avaricia

Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Éxodo 18:21

Uno de los principales retos de los gobernantes, es saber elegir a las mujeres y hombres que han de acompañarlos en su misión, porque algo deben tener claro: por más talento y ganas que tengan de hacer las cosas, solos nunca podrán lograrlo.

Porque justamente, en relación a lo anterior, nos narra Moisés en Éxodo 18:18, sobre la inconveniencia de asumir por si solo todo el trabajo que corresponde a un equipo: “Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo”.

Es aquí donde se plantea la gran decisión que se debe tomar al seleccionar a las personas que nos han de acompañar en un objetivo superior, si nos equivocamos, puede significar el fracaso anticipado de nuestros propósitos. Veamos.

A menudo, el gobernante, de entrada, suele perder el control y considera que es un ser elegido que puede resolver todo, por lo tanto, busca rodearse de personas que, a su juicio, no le quiten reflectores, como quien dice, busca puros aplaudidores.

Este falso grupo de colaboradores, está conformado por bufones que no contribuyen en nada a resolver los problemas de la comunidad, sólo están para complacer al jefe y para ver que negocios hacen a la sombra del poder, los resultados a mediano y largo plazo son catastróficos, ejemplos para comprobarlo sobran.

Si por el contrario, el flamante funcionario busca hacerse acompañar de un equipo eficiente que le ayude a sobresalir e, incluso, a pasar a la historia en buen sentido, una cuestión de entrada, es la que debe hacer: consultar la Biblia.

Lo he dicho una y otra vez, en las Sagradas Escrituras viene contemplado todo el camino del hombre, no hay lugar para la equivocación, el Todopoderoso nos trazó la ruta, lo único que nos corresponde es entenderlo, estudiar las Leyes Divinas, discernir, escudriñar y, sobre todo, amar a Dios y entender su misericordia.

El pueblo del Señor está muy dolido y necesita de “varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia” que pongan su mejor esfuerzo para salir del marasmo en que vivimos.

La historia reciente nos demuestra, que cuando el poderoso se equivoca a la hora de elegir, ya sea por inexperiencia o por mezquindad, las calamidades no tardarán en llegar y por lo general, el error se cobra con réditos.

No se requiere asistir a las famosas universidades de los Estados Unidos para ser un hombre sensato, insisto, se requiere leer la Biblia, redargüirla, ser hombres y mujeres temerosos de Dios, eso es lo que nos muestra el camino a seguir.

Recapacitemos hermanos y hermanas, hagamos las cosas con prudencia y aprendamos del ejemplo de Moisés, de acuerdo a  los que nos dice Éxodo 18: 25-26: “Escogió Moisés varones de virtud de entre todo Israel, y los puso por jefes sobre el pueblo, sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez. Y juzgaban al pueblo en todo tiempo; el asunto difícil lo traían a Moisés, y ellos juzgaban todo asunto pequeño.”

Me despido y como siempre, respetuosamente, les dejo mi recomendación: estudien la Biblia.