¿Defiende Pepe Yunes a Javier Duarte?

¿Defiende Pepe Yunes a Javier Duarte?

Cuesta mucho trabajo entender la postura del senador José Yunes Zorrilla, en el sentido de mostrarse ‘ofendido’ por la propaganda del primer Informe del gobernador Yunes Linares…en fin, Pepe tendrá que responder, en su momento, ante el electorado…chequen lo que nos comenta, sobre el asunto, el maestro Andrés Timoteo en su columna Texto Irreverente: “Aquejado por el Síndrome de Estocolmo –porque se enamoró de sus malquerientes- el senador priísta José Yunes Zorrilla ahora califica de “escarnio” el uso de la imagen del exgobernador Javier Duarte en la publicidad del primer informe que rendirá el mandatario estatal, Miguel Ángel Yunes Linares. Y el peroteño lanza un silogismo - al que ha recurrido en los últimos meses-  afirmando que ‘se administra el enojo’ y en varias ocasiones ha pedido a los veracruzanos ‘no votar enojados’. ¿Qué significa esto?, ¿qué a pesar de lo que hizo Duarte y el innombrable no hay que tenerles rencor?, ¿qué habrá que compadecerlos y perdonarlos?, ¿seguir votando por el PRI aun cuando este partido ni siquiera ha ofrecido una disculpa pública por haber postulado y protegido a Duarte durante años?. Eso es lo que pide Yunes Zorrilla, no hacer escarnio de Duarte y su camarilla aun cuando ellos se escarnecieron de 8 millones de veracruzanos. Además, el osado Yunes Zorrilla aboga por  una contradicción histórica: no atender el enojo popular. Vaya tipo. El enojo ha sido históricamente el motor de los cambios sociales, culturales y  económicos. Por enojo se hacen las revoluciones, entre ellas la mexicana de 1910. Por enojo se han derribado dictaduras y han soplado vientos libertarios.  Por enojo el humillado se levanta para derrocar al tirano. Yunes Zorrilla deberá explicarle a los veracruzanos cómo hacerle para no estar enojados con la fidelidad. Al parecer, éste señor quiere  que los jarochos lo imiten en su masoquismo: encariñándose con sus verdugos-  Imagínenselo de gobernador: les abriría la puerta de la cárcel a todos los pillos de la fidelidad. ¿No le dará pena ser tan blandengue?