Recuento 2015: Aumentan agresiones contra defensores derechos humanos

Recuento 2015: Aumentan agresiones contra defensores derechos humanos

 

En México la tortura es una práctica recurrente, advirtió la ONU

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de diciembre (Al Momento Noticias).- Durante 2015, México no solo no pudo quitarse la mancha de sangre que lleva a cuestas, sino que la cantidad de asesinatos y ataques en contra de activistas y defensores de derechos humanos aumentaron.

 

 

El 1 de noviembre, el Comité Cerezo México emitió un informe en el que señala que durante la administración de Peña Nieto, que inició el 1 de diciembre de 2012, han sido arrestados 669 activistas, acusados por motín, ultrajes a la autoridad, homicidio y secuestro, principalmente en Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán y el Distrito Federal.

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEDMA) señaló que los ataques a defensoras del medio ambiente aumentaron 990 por ciento en menos de cinco años; esto debido a los grandes proyectos entregados a empresas constructoras.

En su segundo Informe Anual sobre Ataques a Personas Defensoras Ambientales, el CEDMA, advierte que existe una tendencia creciente en las agresiones: de 10 casos en 2010, a 16 en 2011; 23 en 2012; 82 en el periodo enero 2013-abril 2014; y 109 durante el lapso mayo 2014-junio 2015.

El CEDMA ha documentado 240 agresiones a ambientalistas desde hace cinco años, de las cuales 191 (79.5%) se produjeron en apenas dos años y medio, desde enero de 2013, un mes después de la llegada de Peña Nieto a Los Pinos, y junio de 2015.

Dicho informe reporta, en el caso de las entidades, que Sonora tuvo 16 casos entre mayo 2014 y junio 2015, lo cual lo convierte en el estado más peligroso para defender el ambiente y los recursos naturales. Le sigue Oaxaca, con 13 casos, el Estado de México con 12; Guerrero, con nueve; Chiapas, Chihuahua, Colima y Puebla, con ocho. En el Distrito Federal se contabilizaron seis agresiones.

En cuanto al tipo de agresiones se registraron 75 amenazas personales telefónicas o electrónicas, 25 agresiones físicas personales o en grupo, 19 casos de enjuiciamiento arbitrario, 17 detenciones ilegales durante manifestaciones o en la vía pública, 11 asesinatos, 3 casos de difamación hacia organizaciones civiles; así como 2 casos de uso indebido de la fuerza pública, entre las más comunes.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) informó también que los activistas ambientales son el segundo grupo más vulnerable dentro de los defensores de Derechos Humanos, ya que se calcula que, en promedio, cada semana murieron dos activistas durante el año pasado, según la ONG. Cuatro de cada 10 pertenecían a un grupo indígena, lo que lo coloca como el sector más afectado por la violencia contra los defensores de la tierra y el medio ambiente.

Entre las causas que los activistas defendían y por las cuales fueron asesinados, Global Witness encontró que las más frecuentes fueron disputas por la propiedad, el control y el uso de la tierra. El 80% de estas agresiones ocurrieron en Centro y Sudamérica. Los países que concentran el mayor número son: Brasil (29), Colombia (25), Filipinas (15) y Honduras (12).  En México fueron registrados tres casos.

La ONU denunció por medio de su informe “Defensa de la Vida. Conclusiones de la Misión de Observación Civil sobre la situación de las personas defensoras en México 2015”, que en México la tortura es una práctica recurrente y que existe un contexto de desapariciones generalizadas en gran parte del territorio.

Asimismo, el informe señala que muchos de estos casos podrían calificarse como de desapariciones forzadas. Se calcula que actualmente más de 22 mil personas están desaparecidas y 281 mil 418 han tenido que desplazarse entre 2011 y febrero de 2015.

El informe asegura que en México el abuso del sistema judicial para criminalizar y estigmatizar las actividades de las y los defensores de derechos humanos ha sido observado por los procedimientos especiales de la ONU y por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como una forma “sofisticada” de silenciar a los activistas.

Nadia Vera Pérez

Uno de los casos más recientes fue el de la antropóloga social y activista, Nadia Vera, quien fue asesinada en julio del presente año.

Nadia fue hallada muerta junto con cuatro personas más, entre ellos, el fotoperiodista Rubén Espinosa, en un departamento de la colonia Narvarte en la Ciudad de México.

La activista, originaria de Chiapas, quien públicamente había condenado la represión del gobierno de Javier Duarte Ochoa en Veracruz,  realizó producciones de danza, escribió poesía y usó su arte para realzar temas de derechos humanos.

Su crimen sigue impune.

Norma Angélica Bruno Román

Norma Angélica fue una joven activista e integrante de la comisión local ciudadana de Iguala, “Los Otros Desaparecidos”, un grupo que busca a sus familiares. En febrero de 2015, fue asesinada por desconocidos frente a sus tres hijos.

Miguel Ángel Jiménez

Miguel Ángel Jiménez Blanco ayudó a cientos de personas en la búsqueda de sus parientes desaparecidos en el estado de Guerrero, donde 43 estudiantes desaparecieron el 26 de septiembre del año pasado.

El cuerpo de Jiménez Blanco apareció en el asiento del conductor en el taxi del que era propietario.

AMN.MX/tvr/bhr