¿Por qué Winckler no debe seguir al frente de la fiscalía? (o sus malos asesores)

¿Por qué Winckler no debe seguir al frente de la fiscalía? (o sus malos asesores)

Con el reciente caso de la detención arbitraria --y a todas luces excesiva-- de integrantes del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas del Estado de Veracruz, acusados falsamente de cometer un delito electoral que nunca se comprobó, se pone nuevamente en la agenda el tema de si realmente Veracruz tiene una Fiscalía competente para los problemas que requieren resolverse en la entidad o si de plano existe un titular capaz de encabezar una institución.

Por la manera humillante en que terminó el caso para la Fiscalía, pero sobre todo por la manera en que se condujo, el actuar de la FGE fue verdaderamente vergonzoso, con un comportamiento parcial y abusivo.

¿Jorge Winckler merece quedarse al Frente de la Fiscalía luego de cumplir casi un año al frente de la misma? ¿En verdad ha dado resultados? ¿Ha demostrado ser todo lo contrario a su antecesor?... Veremos…

+ En el caso de los ingenieros detenidos quedó claro, a todas luces, que iban tras la detención de una funcionaria municipal de Veracruz llamada Fabiola Balmori (simpatizante del PRI), pero les falló el cálculo y arrestaron a gente apartidista, honorable, y dedicados a su trabajo de construcción. Con la detención fallida sólo lograron ventilar los trabajos loables de la asociación como el de visitar escuelas por afectaciones posibles de los sismos de septiembre y entregar despensas a la Cruz Roja. Les falló la jugada, la funcionaria nunca fue detenida y quedó en entredicho la Fiscalía General del Estado por una indefendible arremetida.

+ Lo anterior evidencia que la Fiscalía está siendo usada para fines de persecución política, como ya lo señaló el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, otro de los requeridos. El mismo caso de los ingenieros fue criticado hasta por medios de comunicación afines a Winckler, a quien el fiscal les da las exclusivas… Y ya para que tu aliado critique tus acciones, es porque de veras estás haciendo algo mal.

+ El berrinche, la necedad, la soberbia, son malas consejeras y resultan muy caras. El querer demostrar que les “asiste la razón” sólo porque sí, sólo fue una burda manera de presionar y torturar a los ingenieros detenidos. La Fiscalía hizo uso de esta estrategia porque, trasciende, quería que los presuntos implicados se involucraran y se delataran a sí mismos. Lo mismo, se sabe, han hecho con los ex funcionarios Duartistas que están en Pacho Viejo.

+ Otro detalle que no escapó a la opinión pública es que la Fiscalía no actuó con la misma celeridad y contundencia en contra de los tres funcionarios del Gobierno de Veracruz que orquestaron el escándalo “Yúnete”, lo que hubiese sido un castigo ejemplar para aquellos que viven al margen de la ley y están dentro de casa.

+ La inmadurez e inexperiencia del fiscal Winckler es a toda luces un factor que le resta seriedad a su cargo. Muchas veces se ha comentado que está bien preparado académicamente, pero su egocentrismo y exceso de protagonismo la ha restado credibilidad.

+ Por sus excesos verbales y opiniones torpes, Winckler ya tuvo una confrontación fuerte con el Poder Legislativo al llamar a los diputados “corruptos”. Más allá de si lo anterior era una verdad, el pleno del Congreso de Veracruz dio entrada a un punto de acuerdo presentado por diputados del PRI, Morena, PRD y Juntos por Veracruz, el 9 de mayo, en el que solicitó iniciar un juicio político en contra del Fiscal General. En esa sesión, pidieron su remoción y la diputada local Regina Vázquez Saut ofreció una disculpa al pueblo de Veracruz por haber nombrado a Jorge Winckler como Fiscal General: “No supimos identificar al tipo de persona a quien le conferíamos uno de los encargos más importantes como la Fiscalía General del estado (…) Reconocemos que nos equivocamos en darle el voto para darle ese digno cargo”. El caso, no obstante, se fue apagando.

+ Peor aún es que el Fiscal se asesora con amigos no aptos para un cargo público de tal relevancia, como los es el panista Víctor Pineda, ex fotógrafo de una conocida columnista del puerto de Veracruz. En el caso de las despensas fue clara su intriga e involucramiento y el mismo Fiscal, en su nervioso encuentro con medios de este miércoles, lo empinó como un testigo relevante por haber dado a conocer el caso de los ingenieros y las despensas. Chichifos o mafafas de esa calaña no ayudan en nada a Winckler, a la Fiscalía y mucho menos al Gobierno de Veracruz. Al tiempo.

+ Los escándalos propiciados por Winckler no sólo le pegan a la Fiscalía, sino también al gobernador que lo impuso; y de paso, al proyecto familiar para extender el poder de los Yunes azules en toda la entidad. Lo anterior no sólo sucede en la Fiscalía, pues en este primer año, en varias dependencias se han visto inexpertos, desesperados y bastantes malos para gobernar. Hay mucha decepción del afamado “gobierno del cambio”… hasta entre los propios panistas.

+ Los llamados “éxitos” de la Fiscalía (los ex funcionarios en Pacho Viejo) en realidad no son tal hasta el momento: no hay sentencias o condenas de los jueces por los delitos que les imputan. Son simples prisiones preventivas que tienen más tufo a venganzas políticas y retenciones para escándalos mediáticos. El caso más reciente fue el del ex secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, a quien mañosamente le negaron las pruebas a favor de su inocencia, pero un juez ordenó que se admitieran en su caso.

+ Otra razón para la salida de Winckler la dio el Comité Estatal Directivo del PRI en Veracruz, que en un comunicado señaló: “Es lamentable la actuación de la Fiscalía General del Estado, que a pesar del alarmante aumento en los índices delictivos, está enfocada en desviar la atención e inventar delitos donde no los hay, en lugar de perseguir a los verdaderos delincuentes y abatir la inseguridad que preocupa a los veracruzanos”.

+ Son odiosas las comparaciones, pero el mismo gobernador Yunes Linares pidió la salida del anterior fiscal Luis Ángel Bravo Contreras con acusaciones serias de “violaciones graves a los derechos humanos”, refiriéndose al caso de desaparecidos enterrados en cementerios clandestinos. De lo anterior, no se sabe que estén persiguiendo a Bravo Contreras, pero sí es público que el actual titular de la FGE ya tiene un fuerte enfrentamiento con quienes integran los colectivos de búsqueda. Éstos señalan que Winckler ya no los quiere recibir ni los atiende, pese a que el caso de los desaparecidos fue una bandera de campaña de su patrón Yunes.

+ Entes como la Barra de Abogados de Orizaba también han criticado el sostenimiento de Winckler al frente de la Fiscalía, criticando que llegó al puesto por “compromiso político”. En voz de Miguel Ángel Salazar, el organismo señaló: “Este es el resultado de que hayan agarrado a personas que no están capacitadas para desempeñar la labor en puestos como este. Ha dejado mucho que desear, por eso, sectores de la sociedad piden su relevo; no hay resultados”.
 
Pero ahí lo sostiene el gobernador. Ahí lo mantendrá hasta que pueda. Así la justicia en Veracruz.

EPÍLOGO LENTO: Que el PRI de Veracruz andaba comiendo camote con el caso de los ingenieros detenidos, pese a que una de sus militantes estaba siendo perseguida por el aparato del estado. Reaccionó más pronto el alcalde de Veracruz, Ramón Poo Gil, defendiendo a su directora de Servicios Municipales, que el presidente del partido Renato Alarcón con su boletín tardío… Le piensan mucho para actuar como oposición.

EPÍLOGO DAMNIFICADO: Que los 16 diputados federales veracruzanos van a ser reubicados de sus oficinas en San Lázaro, porque el “Edificio H” donde se encontraban los espacios para legisladores quedó cerrado. Lo anterior, por los sismos. El asunto es que no hay más oficinas y a ver quién les regala un metro… cuadrado de suelo.

EPÍLOGO BEISBOLERO: ¿Se acuerdan cuando el presidente de los Tiburones Rojos de Veracruz dijo que peligraba la estancia de su franquicia en el puerto si llegaba Miguel Ángel Yunes Linares a la gubernatura? ¿Se acuerdan que se interpretó como una burda amenaza?... Bueno, pues pasó algo similar y se cumplió: resulta que se van de Veracruz los Rojos del Águila, el equipo de beisbol profesional, que próximamente se convertirán en Tecolotes de Nuevo Laredo. Su presidente José Antonio Mansur Galán reveló que no pudo hacer nada para retener al club emplumado: “simplemente no va la gente” y dijo que la situación política no tuvo nada qué ver… Ni modo que diga que sí, ¿verdad?...

ColumnaSinNombre
@pablojair