De pordiosero a magnate

De pordiosero a magnate

 

elnumerouno.news

“El poder, a los sabios los marea y enloquece a los pendejos”. Al parecer eso fue lo que sucedió en Veracruz que sin distinción alguna fuimos gobernados y legislados por puros ejemplares de dudosa inteligencia. Con la renuncia de Arturo Bermúdez Zurita –quien a tan sólo 116 días del mandato de su principal cómplice, Javier Duarte de Ochoa- decide hacerlo derivado de una investigación realizada por parte del medio informativo Aristegui Noticias en donde lo “encuera” sobre todas y cada una de sus mansiones que mantiene en el complejo The Woodlands en estado de Texas, Estados Unidos.

Majestuosas; impresionante observar como este hombre que no tenía más que el carro que manejaba antes de llegar a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), de pronto, resultó ser un acaudalado político veracruzano. Cinco propiedades lujosas a nombre de su mujer, Sofía Lizbeth Mendoza Hernández, las cuales, ocupan un territorio de seis manzanas de dicho complejo.

Un patrimonio multimillonario, construido a base de la sangre de miles de personas desaparecidas, utilizando las lágrimas de sus familiares, del sudor de los integrantes de los colectivos buscando cuerpos en fosas clandestinas en el gran cementerio llamado Veracruz y que su amigo y mejor “tapadera” Luis Ángel Bravo Contreras, titular de la Fiscalía General del Estado de Veracruz se burla de ellos y los apila en el forense de la FGE. Construido con materiales a base  de la indolencia por parte de sus elementos que tenían la orden de no  proceder en favor de la ciudadanía. Quienes hasta fueron señalados de secuestrar ciudadanos y después ejecutarlos con la versión de que se los dieron a los criminales. Muros edificados con los huesos de miles de asesinados, con los huesos de los 19 periodistas asesinados, con el cuerpo de Pedro Tamaño a quien los mismos policías, hicieron todo para que no quedara con vida y además protegieron a los supuestos delincuentes que lo ejecutaron.

Carmen Aristegui con una publicación hizo lo que desde hace muchos años exigían los habitantes de todo el territorio veracruzano. Su cese. Carmen Aristegui lo desnudó y él, aprovecha el pretexto, para justificar su huida y así poner tierra de por medio y lograr con ello, poder disfrutar de aquello que no le pertenece pero que trabajó “arduamente” para desviarlo a su cuenta personal, como las de su mujer y su familia.

He ahí donde está el fideicomiso del Subsemun, destinados a los municipios para el rubro de la seguridad. Por ello, Arturo Bermúdez Zurita, se concentró en desintegrar la policía intermunicipal y municipal, conformando un “mando único”. Esto le brindó la oportunidad de obtener más dinero para su beneficio personal. Para implementar una política interna en la SSP en donde hoy los policías se disfrazaban de Policía Estatal, de Fuerza Civil y hasta han existido serios señalamientos de las víctimas quienes advierten que los delincuentes que los atacaron a ellos o familiares, tenían aspecto de policías al tener el corte de “casquillo” usual en ellos. Un gran “negocio” redondo en donde los números siempre serían negros.

Por ello, también en la Policía Auxiliar del IPAX que pese a ser un organismo público descentralizado era controlado por él y además mantenía constituidas diferentes empresas en el rubro de la seguridad para brindarles el servicio a los propietarios de negociaciones, a empresas bancarias, a casas de cambio, que requerían el servicio o que estaban siendo extorsionados por la delincuencia organizada, quienes les exigían el pago de derecho piso –que no dudamos que estos pagaban su debida comisión al magnate de la seguridad para operar cómodamente-.

La decisión realmente causa controversia y envía muchos mensajes adversos sobre la protección que le están preparando a Arturo Bermúdez Zurita por parte del mismo gobierno a tan sólo 116 días de la salida  de Javier Duarte de Ochoa del poder.

La decisión que tomó Duarte –porque corre el rumor de Arturo Bermúdez supo de su recisión cuando llegó a su oficina, otros argumenta que se enteró en las redes sociales- ha creado muchas especulaciones luego de que la actitud soberbia de este funcionario, era porque se sabía protegido tanto por parte del ejecutivo estatal como de Luis Ángel Bravo Contreras alías “Fisculín”.

Sus cercanos dicen que dicha “protección”, era más ser el pago de su silencio. Se dice que derivado de otras de sus atribuciones, era el tener el control del Centro Estatal de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C4). También cuenta que por medio de ésta, interfería equipos móviles para espiar a propios y extraños; pese a que el objetivo y función de dicha dependencia era mantener una base de datos de los delincuentes y operar por medio de policías cibernéticos para localización inmediata de personas secuestradas o levantadas. Este sujeto modificó su función, utilizando el C4 para fines personales en contra de los ciudadanos, de los servidores públicos, de sus adversarios y del propio gobernador. Por ello era impresionante el “poder” que este sujeto mantenía con Javier Duarte, quien al parecer el respeto que le tenía no era tal, sino realmente miedo derivado de la información que este tenía y por la información que este mantenía y que si él quería o se le antojaba fue gastó el miedo, pues  por lo que él  sabía era capaz de operar y por la información que mantenía de todos.

Seguramente su huida es más que obvia y declarada. México es el único país que logra albergar delincuentes en el poder y cuando concluyen, les brindan la protección necesaria para que jamás pisen la cárcel y además “disfruten” de lo que se robaron. Ejemplos hay miles,  pero citaremos tres: Raúl Salinas de Gortari, Humberto Moreira Valdés y Enrique Peña Nieto.

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.