La disputa por el Congreso local

La disputa por el Congreso local

El respeto al voto, además de contarlos bien, radica en reconocer su diversidad

La chicana para impedir que el grupo parlamentario de Morena asumiera la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Congreso de Veracruz, ha provocado una crisis mayor que la guerra mediática existente entre el gobierno del estado y sus adversarios.

El hecho de que dos diputados del PRI ‘decidieran’ integrarse a la bancada panista para ‘recomponer’ el equilibrio de fuerzas, no corresponde a la realidad de la entidad, fue una acción negociada a espaldas de la voluntad del electorado. Intentar borrar la existencia de la oposición con maniobras cupulares, sólo es un reflejo de la falta de cultura democrática.

A lo anterior, se suma el empecinamiento de mantener al frente de la JUCOPO al diputado Sergio Hernández, ello habla de la perversión del líder CDE del PAN, Pepe Mancha, que busca imponer sus pretensiones de poder por encima del superior interés colectivo.

El señor Hernández, ha sido acusado de malos manejos financieros y de otras cosas, por una militante blanquiazul, la legisladora Cinthya Lobato, por lo tanto, su permanencia huele más a la búsqueda de impunidad que a otra cuestión.

La LXIV Legislatura, permanecerá en funciones hasta noviembre de 2018, así las cosas, incubar una parálisis en los trabajos parlamentarios a partir del machismo político es, por decir lo menos, una traición a la ciudadanía que votó en favor de la alternancia.

Los errores se pueden enmendar, en este caso, con una revisión a la luz del reglamento interno, que verifique si la incorporación de dos diputados ‘tricolores’ al PAN, es válida para que continúen al frente de dicha Junta, por el otro, es necesario auditar el manejo de los recursos financieros que ha hecho don Sergio en conjunto con su círculo íntimo.

Si el gobernador Yunes hace un llamado a la unidad, debe dar una muestra de voluntad sugiriendo a su partido que revise su proceder en el Congreso local. Tienen la palabra.

La insoslayable brevedad
Por Javier Roldán Dávila