La moralina justifica homicidios

La moralina justifica homicidios

Foto: twitter

Las ‘buenas conciencias’ sirven para proporcionar atenuantes

Resulta inaudito que encima del irreparable agravio que sufrió la joven Mara Fernanda Castilla, haya quienes busquen justificar el homicidio aludiendo al estilo de vida de la sacrificada.

‘Azorados’ preguntan ¿qué hacía una jovencita en un antro a esas horas de la noche?

Su lógica resulta criminal: si como las ‘buenas costumbres’ los indican, la señorita hubiera estado dormida en su recamara, nada habría ocurrido a su integridad física.

Esa es la premisa perversa bajo la cual funciona el fascismo: pórtense ‘bien’ para que nada les pase. Recomiendan y buscan imponer el vivir alienados.

Lo anterior implica no hacer crítica periodística, no protestar, no mirar a los ojos, en suma, vivir sojuzgado.

Mara tenía el inalienable derecho a vivir su vida sin que ello implicara que la mancillaran, es una torpeza proverbial suponer que ella buscó terminar así.

Nadie puede ser criminalizado por no sujetarse a la ‘moral en turno’, hacerlo, significaría la muerte del espíritu.

La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila