La irresuelta tragedia de los desaparecidos

La irresuelta tragedia de los desaparecidos

La estadística nos equipara con una dictadura militar, no con un integrante de la OCDE

Ayer martes estuvo en Xalapa el ombudsman Luis Raúl González Pérez, titular de la CNDH, su visita tuvo como objetivo informar sobre el tema de los desaparecidos, además de atestiguar lo que sobre el asunto dijo Namiko Matzumoto, presidenta de la CEDH.

La conclusión refiere que la corrupción y la impunidad en los pasados años, implicó que a los familiares de los desaparecidos se les negara la verdad, lo peor del caso, es que sigue sin iniciarse una investigación seria, ni en el plano estatal ni en el federal. No hay responsables.

A la fecha, no hay un banco genético confiable, decenas de cuerpos encontrados en las fosas clandestinas siguen sin ser identificados y lo paradójico, es que los servicios médicos forenses de toda la entidad, están atestados de cadáveres que nadie reclama.

El actual gobierno estatal, aduce que no tiene recursos financieros para implementar los mecanismos tecnológicos y humanos para continuar con la búsqueda e identificación, el gobierno federal promete pero no llegan los resultados.

Mientras esto ocurre, los deudos agrupados en diferentes colectivos, despliegan todo su dolor trastocado en energía para, tácitamente, excavar por todo el territorio veracruzano con pico y pala, tratan de remediar la ineficacia del Estado Mexicano.

Los 43 estudiantes de Ayotzinapa son el referente simbólico, sin embargo, hay muchísimos casos sin resolver.

Mientras no conozcamos la verdad, entendemos que gradualmente, de este aborrecible fenómeno, la conciencia colectiva de los mexicanos no podrá descansar en paz.

No habrá aeropuertos ni trenes ultramodernos que puedan enterrar esta tragedia, es una asignatura pendiente que necesariamente tiene que resolverse.

La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila