Al diablo las instituciones, primero el 2018

Al diablo las instituciones, primero el 2018

Sin pensarlo, mandó  las instituciones  al diablo...rojo de Toluca

Para el anecdotario nacional, quedó aquella frase proferida por Andrés Manuel López Obrador en 2006: ‘al diablo con sus instituciones’. Esto, ante el triunfo en las elecciones presidenciales de Felipe Calderón, hecho no aceptado por el tabasqueño y sus seguidores.

Desde aquel tiempo, el controvertido político ha buscado matizar su dicho, con el  objetivo de no ser visto como un hombre irrespetuoso de las leyes. Ya veremos si lo logra.

Sin embargo, en la actualidad, somos testigos de cómo la clase gobernante que  lidera el presidente Peña, desprecia la vida institucional, para privilegiar sus intereses de grupo.

Ya iniciados los procesos electorales concurrentes de 2018, no hay un titular formal en la Fiscalía  Especializada para la Atención de Delitos Electorales. La PGR también tiene un encargado de despacho y tampoco se ha designado al Fiscal anticorrupción.

A lo anterior, se agrega que Peña no ha propuesto a nadie para ser el próximo gobernador del Banco de México, porque esto depende del juego sucesorio en el PRI. En el colmo, el mexiquense no respeta la vida institucional de su partido, porque pretende endilgarles un candidato presidencial sin militancia. Su ambición no discrimina a nadie.

Comprometedor es sugerirlo, para el juicio de la historia el hacerlo.

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

Las opiniones emitidas en esta columna son responsabilidad de quien la escribe y no reflejan necesariamente la línea editorial de este medio.