Fake news etapa superior de la guerra sucia

Fake news etapa superior de la guerra sucia

Las fake news son las hijas bastardas de las promesas electorales

La guerra sucia es un mecanismo propagandístico que ha tenido un auge extraordinario en los últimos años, su esencia es muy simple: a falta de argumentos para debatir con el adversario político, se opta por descalificarlo con base en la calumnia.

Una de las vertientes de la guerra sucia, son las llamadas fake news, que algunos teóricos, en forma sofisticada, también definen como posverdad o verdades alternativas. En resumen, son la versión posmoderna de la fascistoide estrategia goebbeliana, que consiste en afirmar que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.

No sobra decir que gracias al internet y las redes sociales, esa mentira se puede replicar millones de veces.

Pues bien, como los ídolos con pies de barro, las fake news tienen una vida muy efímera y si el golpe mediático que se pretende dar con ellas  no es contundente, al final acaban revirtiéndose contra su creador cual Frankenstein vengador.

En tal sentido, es indispensable buscar un código de ética o un ombudsman, que sancionen los abusos  cometidos bajo una falsa premisa de la libertad de expresión.

De no hacerlo, el poema de Bertolt Brecht “Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde”, se convertirá en divisa de cambio.

El huevo de la serpiente se está incubando.

La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila