Debates, de votos y devotos

Debates, de votos y devotos

El debate es retórica, no compromiso…de candidatos son demócratas y como Tlatoanis absolutos

Gran insistencia han mostrado Ricardo Anaya y José Antonio Meade, por debatir con Andrés Manuel López Obrador, consideran que eso podría ser un trampolín para alcanzarlo.

Tanto el segundo y el tercero en las encuestas, tienen claro que ‘el Peje’ no se distingue por ser un gran tribuno, no articula las ideas con mucha velocidad, para nadie es novedad.

Siendo objetivos, los debates no son garantía de gran cosa, todavía se recuerda la ‘tunda’ que Fox le pegó a Labastida y sin embargo, el guanajuatense fue un pésimo gobernante. Trump es otro ejemplo de soltura verbal, que no redunda en beneficios para su país.

Además, si nos atenemos a la máxima bíblica que indica que: ‘por sus frutos los conoceréis’, pues ya sabemos lo que los tres representan, por sí mismos y por los grupos que están detrás de ellos.

Por si lo anterior no fuera suficiente, diremos que un debate entre expertos en cierta materia, siempre resulta enriquecedor. Pero cuando se enfrentan dos políticos formados en la escuela neoliberal, contra un viejo lobo de mar surgido del nacionalismo revolucionario, ya sabemos que lo que prepondera en la diatriba, no el intercambio de ideas.

Por lo demás, la lógica del tabasqueño es impecable: él ya tiene sus votos y sus devotos.

La insoslayable brevedad / Javier Roldán Dávila

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.