Del voto malhumorado al voto ‘a ciegas’

Del voto malhumorado al voto ‘a ciegas’

Mantra electoral: una cosa es estar encabronado y otra ser ingenuo

Durante más de 20 años de carrera política, el discurso de Andrés Manuel López Obrador ha sido consistente, se puede estar o no de acuerdo con él, pero se le reconoce congruencia. Si se confirman las tendencias el primero de julio y gana, ya veremos si cumple lo ofrecido.

Sin embargo hay dudas, razonables, de que no ocurra, en virtud de que muchos de los candidatos, abanderados por MORENA, para los procesos electorales en juego, son auténticos parásitos a los que les importa un carajo el futuro de la nación, brincaron al nuevo polo de poder, para seguir pegados a la ‘ubre’ presupuestal.

Por ello, el llamado del tabasqueño al ‘voto parejo’, es decir, que se apoye a todos los aspirantes de su movimiento, sin excepción, es un verdadero salto al vacío.

Si se busca expulsar a la ‘mafia del poder’, es inviable que ahora don Andrés pida que se sufrague de buena fe, por farsantes que hace muy poco tiempo, cometieron todo tipo de fechorías bajo la tutela de la partidocracia. Moraron (y morarán) en las cloacas del sistema.

El voto diferenciado es una señal inequívoca de que el elector reflexiona frente a las urnas, pedirle que renuncie a ese ejercicio libertario para ‘uniformar’ su decisión, es plantear, literal, que abdique de la cualidad de ciudadano, para retornar a la condición de súbdito.

Así no señor López, así no. Eso de imponer las reglas, déjeselo al Big Brother.

La insoslayable brevedad/Javier Roldán Dávila

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.