‘Del porqué abandoné al PRI’

‘Del porqué abandoné al PRI’

La andanada de críticas hacia el priismo en redes sociales es brutal. La violencia política existe y se plasma sin disimulo contra esos americanistas de la política te-rriblemente odiados. En redes sociales no hay pudor y sin empacho alguno a los priistas se les tacha de hampones, corruptos, descerebrados, ingratos, saltapatrás, hidrocanoicos y putrefactos del corazón; si eres priista no tienes madre y mereces el peor de los castigos.

Este tipo de comentarios son vomitados por cientos de miles todos los días y son pocos, muy pocos y contados los priistas que en redes se atreven a defenderse y si lo hacen lo realizan a muto propio. Allí, en redes sociales, donde no debería pero sí se forma la opinión pública, en esa tierra de nadie es donde el PRI está perdido porque sus militantes callan, porque así como bien dijo Yunes Linares, es muy fácil desde una computadora despedazar, y también es muy fácil destruir vidas, repu-taciones, trayectorias y familias priistas… total, hay que mentarles la madre pues ellos callan y aguantan.

Ante este panorama, ¿Quién en su sano juicio puede querer seguir siendo priista?

Tuve la oportunidad de entrevistar a un ex líder juvenil priista que abandonó al partido y me dio sus razones “Del porqué abandoné al PRI” luego de toda una vida.

“Yo comencé muy joven, era casi un niño cuando me fui de pinta en la secundaria y acompañé a mi padre a una campaña para diputado federal que él coordinaba. Comencé pegando propaganda en los postes, hacíamos un engrudo y pegábamos la foto del candidato, pinté bardas, repartí publicidad casa por casa, y fui escalando hasta abrir los eventos y dirigir torneos de futbol, concursos culturales, íbamos mu-cho al Consejo Tutelar en los días del niño y ayudábamos”.

Lo anterior habla de toda una vida entregada a un partido. Algo tan enraizado como la religión o la pasión del equipo de futbol. El que nace católico difícilmente cambiará de religión. Si naces en CU, lo más seguro es que seas Puma toda la vida. La religión, el futbol y el partido político, son preferencias heredadas.

Ahora, muchos años después de aquellas primeras incursiones, el entrevistado asegura que aunque abandonó sus filas le tiene mucho cariño al PRI pues ha sido el partido más importante de este país, el constructor del México moderno. “El priismo no se va a acabar pero el PRI sí”, afirma. “La clase política del PRI es muy amplia, hay priistas hasta por debajo de las piedras, yo no creo que haya una sola calle en este país donde no haya un priista, es una plaga en el buen sentido de la expresión, hay priistas en todos lados”. Sin embargo, también reconoce que el PRI se ha corrompido desde el nivel más alto hasta el más bajo, “el partido ya dio lo que tenía que dar, y quedó en manos de gente sin escrúpulos, sin experiencia, sin identidad, sin conocer al priismo real y eso ha terminado por pulverizar al instituto político y comienza a tener su etapa final”.

Asegura que “la ideología del PRI es muy sencilla, democracia y justicia social. Pero no cumple con ello porque en sus procesos internos no hay democracia, porque no se toma en cuenta a la militancia, no se capacita a su gente ni ésta está en la toma de decisiones, los que integran los Consejos Políticos no son los militantes que deberían sino personas a conveniencia de los dirigentes; y después ver a Javier Duarte, Borge, César Duarte, y muchos otros gobernadores, nos damos cuenta que la justicia social tampoco existe más en la ideología del PRI. Me salí porque dejé de creer en el partido, y no de ahorita, no en la crisis más fuerte después de Duarte, el partido se convirtió en un motor electoral y dejó de ser un promotor social, no es ni una falsa acuarela de lo que fue hace veinte años”.

Llama la atención y sorprende que un ex ideólogo priista puede reconocer errores de su ex partido y aún así reconocerle también su importancia histórica.

El estigma y la mala fe que se ensaña y apedrea en redes sociales, se acompaña de ácidos y fulminantes señalamientos a priori contra todo y contra todos los que huelan a PRI… y pese a eso, escamotearle su importancia histórica es de personajes mezquinos.

El PRI ha perdido vigencia, ha defecado en sus ideales y en vísperas de su Asam-blea Nacional se percibe gatopardismo.

Estas son algunas razones del porqué alguien se aleja del PRI. En próximas entre-gas hablaremos del “Del porqué me quedo en el PRI”.

@atticuss1910
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