Veracruz espera el Dedazo Divino

Veracruz espera el Dedazo Divino

El PRI podrá intentar renovarse mil veces pero jamás cambiará. Peña Nieto fue muy claro cuando dijo “No se despisten, el Revolucionario Institucional no elige candidato a partir de elogios o de aplausos entre los varios miembros que hay en sus filas”, y aún con eso hubo quienes quisieron ver en esas palabras un atisbo democrático o la oportunidad para que el mejor posicionado resultara el candidato. Permítame expresar una sonora trompetilla ¡Ppppttrrrrrrrr!

A estas alturas es más fácil ver al Cruz Azul campeón que al PRI democratizado. Y no se enojen los Cruzazulinos, su caso es grave… y tampoco se enojen los priistas, pues padecen de un mal que infecta a todos los partidos. Tampoco quiero ponerme chairo y decir que en Morena sí hay democracia, o que los demás partidos políticos son un dechado de virtudes.

Lo que Peña Nieto quiso decir es que en el PRI el único que marca los caminos que debe seguir el partido es el Dedo Divino del Dios llamado “El Presidente”. Meade iba a ser el candidato, estaba cantado, pero no sería cuando Videgaray lo llenara de elogios ni cuando los columnistas quisieran, sería cuando a Peña Nieto lo determinara.

Definido el candidato presidencial (casi, a menos que algo espectacular suceda) no tardan en presentarse en cascada las definiciones estatales. Los más simplistas podrán decir que en Veracruz va Pepe Yunes porque es amiguísimo de Pepe Meade. Otros dirán que se le cayó su opción a Anilú Ingram porque no va Osorio Chong. Sin embargo, habrá en dichas aseveraciones bastante escasez de miras.

La decisión presidencial ya no podía aguardar porque viene la parte más difícil. Viene el tiempo de planchar, de zurcir, de pactar y ceder espacios. Si José Antonio Meade quisiera agandallarse todos los espacios llevaría al PRI al precipicio y la desbandada o los brazos caídos harían añicos cualquier posibilidad. Osorio Chong jugará un papel fundamental en el 2018 pues conoce a la perfección el país y tiene estructura. Por eso si no coordina los destinos del PRI desde el CEN, tendrán que cederle espacios a su gente. En política los vencidos jamás se quedan con las manos vacías.

Vienen ahora las negociaciones estatales y Veracruz está en la agenda. Es el tercer padrón electoral del país y el PRI necesita un millón de votos. Si hay pragmatismo se inclinarán por el que les garantice el mayor número de votos (gane o pierda la gubernamental), y lo mismo pasará con los candidatos al Senado principalmente. Si la política fuera de amores y amigos, jamás habríamos escuchado la famosa frase: “Él es de casa, que aguante”.

El Dedo Divino no tarda en hacerse presente en Veracruz y desde el Altiplano vendrá la decisión basada en pactos y asociaciones. Flaco favor le hacen los que aseguran que va a ser Pepe Yunes tan solo porque el candidato es Pepe Meade. Si es Pepe Yunes será porque garantice más votos, porque tiene más puntos positivos que negativos, porque dé, en suma, mayores opciones para el triunfo priísta… y si no garantiza lo anterior, ¡Aguas! Bien podría actualizarse el “Él es de casa, que aguante”.

@atticuss1910

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