Caso Tierra Blanca, los “verdaderos culpables”

Caso Tierra Blanca, los “verdaderos culpables”

 

Al parecer el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, el priista Roberto Campa Cifrián ha señalado que después de semanas de indagatorias finalmente se esclarece el caso de los cinco jóvenes desaparecidos de Tierra Blanca, Veracruz.

Al parecer el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, el priista Roberto Campa Cifrián ha señalado que después de semanas de indagatorias finalmente se esclarece el caso de los cinco jóvenes desaparecidos de Tierra Blanca, Veracruz. Roberto Campa comunicó a los padres de los cinco jóvenes desaparecidos la trama de lo que ocurrió el día 11 de enero de 2016. Campa Cifrián reduce la trama a la escaleta de un cuento convencional: Los jóvenes fueron detenidos, interrogados, asesinados y desaparecidos. Para la investigación fue crucial la declaración del octavo policía detenido, quien al parecer presenció cada uno de los momentos de esta trama. En su declaración Rubén Pérez Andrade, el octavo policía detenido, confesó que los cinco jóvenes fueron asesinados por una venganza en contra de uno de ellos.

Sobre la manera como desaparecieron los cuerpos de los jóvenes poco se sabe. Algunas versiones dicen que los quemaron como supuestamente se hizo con los de Ayotzinapa.

Para Roberto Campa Cifrián el caso está resuelto, para los padres no. Ellos no quedaron conformes con la “verdad histórica” pronunciada por el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación. Los padres todavía mantienen la esperanza de encontrarlos, pero si así no fuera, los padres seguirán en el campamento de Tierra Blanca hasta que sean detenidos los “verdaderos culpables” de este crimen.

¿Los verdaderos culpables? ¿Pues que no se detuvo ya a Francisco Navarrete, a su hijo y a otra persona, además de ocho policías que estuvieron involucrados en la desaparición de estos jóvenes? ¿No son ya suficientes culpables?

Al parecer no. Para los padres y familiares de estos jóvenes, incluso para las personas de Tierra Blanca y de otras poblaciones de la región, los “verdaderos culpables” no han sido detenidos. Entre esos “verdaderos culpables” están los miembros del grupo criminal al que se entregó a los jóvenes. Pero además están las autoridades que han permitido que muchas de las poblaciones en el sur se hayan convertido en un verdadero infierno.

El portal informativo Blog Expediente asegura tener bien documentados al menos 19 casos de jóvenes desaparecidos en donde los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública han tenido mucho que ver. Por supuesto son sólo unos cuantos testimonios de los muchos que debe haber. Son desgarradores esos testimonios de las madres que claman justicia por la muerte de sus hijos, de los familiares que incluso han sufrido acoso por parte de los policías para que se mantengan en silencio si es que no quieren sufrir más consecuencias trágicas.

En la investigación sobre la desaparición de los cinco jóvenes de Tierra Blanca ha surgido el nombre de un comandante que como delegado encubrió y propició las acciones criminales de sus policías; el mismo que es señalado como responsable de las desapariciones de otros jóvenes en la zona de Cardel cuando estuvo activo en esa plaza. Su nombre, Marcos Conde Hernández. Investigando a Conde se podría llegar con los “verdaderos culpables”, esos que sacan provecho de la desgracia que viven estas familias. Siguiendo el rastro de Marcos Conde se llegaría a la cabeza de la hidra.

¿Por qué entonces se da por resuelto el caso? ¿Por qué esa urgencia por cerrar la investigación? ¿Acaso el rastro de Marcos Conde los llevaría a la calle de Zaragoza en Xalapa, Veracruz, donde despachan los jefes de estos policías? ¿Acaso temen encontrar a los “verdaderos culpables”?

Armando Ortiz Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Las ideas y opiniones aquí expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan el punto de vista o la línea editorial de Informaver y Arcadeleer. Respetamos y defendemos el derecho a la libre expresión.