El cerebro y nuestras zonas erógenas

El cerebro y nuestras zonas erógenas

 

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de noviembre (Al Momento Noticias).- Para algunos neurocientíficos es intrigante la existencia zonas de nuestro cuerpo altamente excitantes, aunque estén muy alejadas de los genitales. Por ello la neurociencia se ha propuesto demostrar que tiene mucho que aportar en todas las esferas de nuestra vida, incluidas las más íntimas.

Así lo demuestra un estudio publicado en la revista “Cortex”, que aborda por primera vez de forma “científica y sistemática”, según los autores, lo que hay de mito y realidad respecto a las zonas erógenas y otras cuestiones como las posibles diferencias entre hombres y mujeres a la hora de percibir el placer, y las posibles explicaciones al paradójico hecho de que un masaje en la espalda o pueda despertar el deseo sexual.

En la década de los 90 del siglo pasado, el neurólogo Vilayanur Ramachandran dio una explicación al hecho de que una caricia en la zona del cuello próxima a la oreja o en el pie pueda resultar tan erótica. Para ello se basaba en representación de estas zonas corporales en el cerebro, en concreto en la corteza somatosensorial, y en lo que se conoce como el homúnculo sensorial de Penfield.

En 1950 el neurocirujano canadiense Wilder Penfield, observó que al estimular distintas zonas del cerebro de sus pacientes podía establecer una representación topográfica del cuerpo en la corteza cerebral, una especie de “cuerpo virtual”. En esta representación más de la mitad de la corteza cerebral corresponde a las manos y la cara, dos zonas muy sensibles al tacto, mientras que zonas como la espalda no tienen una gran representación.

AMN.MX/arm