
Resulta trágica la forma en que el gobierno federal protegió a Javier Duarte, sólo Peña Nieto se cree su rollo del combate a la impunidad, chequen esto que comenta Jorge Ramos en su colaboración sabatina para el diario Reforma: “En el caso concreto de Duarte, Peña Nieto lo pudo arrestar antes que se escapara de México y ni siquiera trató. Por eso las sospechas y las burlas al mandatario. Las acusaciones de corrupción contra Duarte eran parte de un largo expediente creado desde el 2010. ¿Qué estaba esperando Peña Nieto? El primer problema es de imagen. Hay una fotografía que muestra a Peña Nieto y a Javier Duarte, ambos priistas, abrazados y muertos de la risa. Parece que son de esos amigos que se pican el ombligo. Además, Duarte apoyó abiertamente la candidatura presidencial de Peña Nieto en el 2012 y el Presidente, recíproco, alabó a Duarte en una entrevista de televisión, diciendo que era parte de una nueva generación de políticos. O sea, eran cuatachos o aparentaban serlo. El segundo problema es más grave. Sugiere complicidad, tolerancia o total ineptitud y negligencia por parte del gobierno de Peña Nieto. El actual gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, me hizo las cuentas de lo supuestamente robado por Duarte. "Lo que ha acreditado la Auditoría Superior de la Federación es que fueron desviados en todo el periodo aproximadamente 2,500 millones de dólares", me dijo Yunes en una entrevista. "Y de recursos estatales, la Auditoría Superior del estado ha considerado que fueron mil millones de dólares más". Pregunta: ¿cómo te robas 3,500 millones de dólares sin que se entere el Presidente? El gobierno de Peña Nieto le envió un dineral al de Duarte para salud, educación y seguridad pública. Y Peña Nieto nunca le preguntó a Duarte, oye, ¿cómo te gastaste el billete que te envié?”