Los Yunes habrían limado asperezas 12/VI/16.- Eso es lo que comenta Salvador García Soto en su columna Serpientes y Escaleras del pasado sábado, chequen un fragmento: “Diálogo, cárcel o reconciliación. Hay estados donde el eco de los tambores de guerra permanece y se escuchan amenazas de “cárcel” para los gobernadores salientes, como en Chihuahua o Veracruz, donde los ganadores, Javier Corral y Miguel Ángel Yunes, afirman que cumplirán su principal promesa de campaña, que fue llevar a juicio y al banquillo de los acusados a los mandatarios en turno, en medio de la expectativa de muchos y el escepticismo de otros. Pero también hay casos en los que, terminada la disputa por el poder, retorna el diálogo y la política. Por ejemplo, los “primos” de Veracruz, que se enfrentaron en campaña, ya se reunieron a comer el miércoles pasado en una mesa de un concurrido comedero político de La Alameda Central, en la Ciudad de México. Ahí, a Héctor Yunes y Miguel Ángel Yunes, los vieron de lo más tranquilos departiendo, en un encuentro que deja claro que el pleito no era de familias, sino de enemigos políticos, pues mientras Yunes Linares hace las paces con su primo, se enfrasca en una nueva confrontación pública con el gobernador Javier Duarte, a quien, reitera, llevará a la cárcel. La respuesta de Duarte, con un mensaje beligerante, en el que se defiende de las acusaciones del panista Yunes, a las que califica “de balandronadas y amenazas” y señala que “quien hoy agrede y vocifera… tiene un pasado de corrupción y perversiones que trata de ocultar bajo un ridículo disfraz de justiciero y vengador”, dijo en clara alusión al virtual gobernador electo. Rechazó las acusaciones de desvíos y dijo no temer “a los que usan la violencia verbal”. Al mismo tiempo, Duarte anunció la promulgación de una reforma constitucional, aprobada por el Congreso estatal, que elimina el fuero del gobernador del estado, en lo que se interpretó como una amenaza al gobernador entrante, quien dijo, sí tiene “denuncias formales por enriquecimiento ilícito y gravísimos señalamientos por falta de probidad como persona”.