Su obstinación por desaparecer el Estado Mayor tiene como consecuencia que su propia seguridad esté en riesgo...en efecto, ya son varios los incidentes que sugieren que el presidente López Obrador debe reconsiderar sobre su seguridad personal, el ‘pueblo bueno’ no es suficiente escolta...cheque el comentario de Bajo Reserva de El Universal: “En pocos días un par de hechos han puesto al descubierto algunas vulnerabilidades de seguridad en torno al presidente Andrés Manuel López Obrador. La más reciente, ayer, fue una movilización de trabajadores de la Central de Abastos que puso en jaque a la ayudantía y al equipo de vocería del gobierno federal. Los trabajadores sitiaron el recinto para impedir la entrada tanto de trabajadores como de medios de comunicación para la conferencia de prensa mañanera del Presidente. Incluso se lanzaron gases lacrimógenos y hasta al vocero de Presidencia, Jesús Ramírez, le tocó un baño de café que alguno de los manifestantes lanzó. A esto se suma que días atrás fue encontrada y desactivada una cámara inalámbrica de alta tecnología instalada en una de las salas de Palacio Nacional. Un caso de presunto espionaje que no se sabe públicamente si es investigado o simplemente se dejó pasar como una anécdota más”