El modelo no es nuevo, lo aplicó Hugo Chávez en Venezuela: favorecer económicamente a la cúpula militar (ojo, no a la tropa) para tener un aliado político de privilegio...la pregunta es ¿bajo qué mecanismo legal se le asignan las obras a las Fuerzas Armadas? Eso por no preguntar a donde van a parar las ganancias...pero mejor chequen lo que nos comenta el Templo Mayor de Reforma: “SI SE VENDIERAN copias de cada foto que se toman los empresarios en Palacio Nacional, tal vez así comenzaría a moverse la economía. Pero como eso no va a suceder, habrá que buscar otras opciones, pues varios sectores están pasando del estancamiento a la desesperación. POR EJEMPLO, las empresas de la construcción se preguntan cómo pretende el gobierno federal reactivar ese ramo de la economía... si todos los proyectos se los da al Ejército. Y no se trata sólo de las grandes obras como el aeródromo de Santa Lucía, sino también hospitales, escuelas y carreteras. LO GRAVE del asunto, dicen, es que ni siquiera se puede competir contra las Fuerzas Armadas, pues los contratos se les dan a dedazo, sin licitación de por medio, de tal manera que la iniciativa privada tiene que conformarse con ver de lejos las obras”