Aunque no lo admiten abiertamente, el gobierno del presidente López Obrador tiene parte de la responsabilidad...nadie niega que haya habido corrupción en la compra de medicamentos, pero como dicen el tabasqueño, no se baja el panal a escobazos...chequen lo que nos cuenta el periodista Salvador García Soto en su columna Serpientes y Escaleras: “Cada vez surgen más evidencias de que la crisis de desabasto de medicamentos e insumos en los hospitales públicos, si bien fue un problema heredado, se agravó y estalló con toda su crudeza por las decisiones tomadas por este gobierno y su modificación de los sistemas de compras de medicamentos y los mecanismos de distribución, además de la fallida entrada en vigor del Insabi. Al oficio ya hecho público de la Oficial Mayor de Hacienda, Thalía Lagunas Aragón, en el que se reconoce que la escasez actual de medicamentos se deriva del atraso en la realización del esquema de compras consolidadas y a que la entrega de medicamentos se pactó hasta marzo de este año, dejando descubierto el primer trimestre de este año, se añade ahora la disposición de la Secretaría de Salud que autoriza la importación de medicamentos provenientes de otros países, aun cuando éstos no tengan el registro sanitario de México. La medida, en medio de la falta y desabasto de medicamentos en hospitales públicos, dice que “en caso de que la Secretaría, a través de la Comisión Federal para Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) determinara que los medicamentos con registro en México no cumplan con la calidad, seguridad, eficacia y buenas prácticas de fabricación, la Secretaría (de Salud) y Dependencias relacionados con el Abasto Nacional e Internación a territorio nacional de insumos para la salud, determinarán iniciar el proceso de importación de materias primas o productos terminados que cuenten o no con registro sanitario en México, de acuerdo con el artículo 13 del Reglamento de Insumos para la Salud”. Es decir, que ya le dieron en la torre al abasto, distribución y compra de medicamentos nacionales, y ahora van a dañar a las empresas y laboratorios nacionales, todo para subsanar las deficiencias que causaron con la ineptitud y el sospechosismo que los llevaron a desmantelar el sistema de compras que, con sus problemas y situaciones de corrupción, pero funcionaba en el país. ¿No hubiera sido mejor que investigaran y castigaran la corrupción antes de desmantelar totalmente el sistema de compra y abasto de medicinas y provocar una crisis que hoy buscan resolver con medidas desesperadas como la importación masiva de medicamentos?”