Todo indica que el señor presidente anda muy irritable, cuestión de checar lo que nos comenta el periodista Salvador García Soto, en su columna Serpientes y Escaleras: “Por lo pronto, otras que se llevaron tremendas regañadas fueron las alcaldesas de Acapulco y de Cancún, ambas morenistas. Mara Lezama, del municipio de Benito Juárez, y Adela Román, habían dictado el jueves pasado medidas obligatorias de cierre de restaurantes, bares y otros centros de diversión y reunión en los dos destinos turísticos, como parte de las medidas para prevenir el contagio del coronavirus. Las dos alcaldesas obligaron a los empresarios de sus municipios al cierre total de actividades y cuando el Presidente se enteró fue tal su enojo que le pidió directamente a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que les llamara a las dos presidentas municipales de Morena para preguntarles por qué habían decretado el cierre de establecimientos sin que hubiera “sustento técnico” ni casos confirmados de contagio de Covid-19 en sus municipios. “Si no hay elementos técnicos ni de contagio, para qué decretan el cierre”, les reprocharon airadamente a las dos alcaldesas. “Están haciendo un daño a los trabajadores, afectando a los negocios y al turismo que es el sustento de sus municipios y no pueden tomar decisiones así, si no obedece a un sustento técnico de que haya riesgos”, les dijeron a Mara Lezama y a Adela Román en la llamada que recibieron desde Bucareli. Debió haber sido muy fuerte el tono y la molestia que provocaron en el mismísimo Presidente porque este viernes las dos alcaldesas salieron a matizar las medidas de restricción y a decir que no deben cerrar los restaurantes, bares y centros nocturnos, pero sí deben implementar medidas de higiene y seguridad como recibir clientes a solo la mitad de su capacidad total y poner espacios obligatorios entre comensales y clientes. En fin, que donde manda Presidente, no gobiernan las alcaldesas…”