Lo más seguro, es que conforme se vaya acercando la jornada electoral de junio del próximo año, veremos las mejores ‘producciones’, en las que aparecen los ‘peces gordos’, pero échenle un ojito a lo que nos comenta el Templo Mayor de Reforma y vayan a comprar una buena ración de palomitas: “CONSTE que no es queja, pero ¡qué corta estuvo la mañanera de ayer! Fue muy evidente que el Presidente no quería decir ni pío de los videos en que su hermano Pío López Obrador aparece recibiendo dinero ilegal para el movimiento lopezobradorista. POR MÁS que Andrés Manuel López Obrador insista en que no es lo mismo un soborno en maleta Louis Vuitton que un soborno en bolsa de papel, la realidad es que el propio mandatario terminó admitiendo la comisión de un delito electoral, pues se trata de financiamiento ilegal para Morena. ANTE ESTO hay dos preguntas obvias: ¿este golpazo contra la imagen presidencial fue un revire por el uso mediático del caso Lozoya y el salpicadero que anda haciendo? ¿Cuántos videos más hay para evidenciar la corrupción de los morenistas? Las respuestas se conocerán de aquí a las elecciones que, por lo visto, traerán más estrenos de escándalo que Netflix”