Mucho se ha especulado que el ‘estate quieto’ recetado (una investigación por millonarias transferencias bancarias) por la 4T, al ex presidente Peña Nieto, tiene como objetivo que le baje a su supuesto activismo político, en lo que tiene que ver con las elecciones en el EDOMEX el próximo año…sin embargo, el periodista Darío Celis, nos cuenta en su columna ‘La Cuarta Transformación’ que publica El Financiero, que las preocupaciones de Peñita son otras, chequen: “¿SERÁ CIERTO QUE Enrique Peña Nieto es el artífice de la resistencia que evitaría que Morena gane las elecciones para gobernador en el Estado de México el año próximo? ¿Es verdad que organizó un cónclave en España con ex gobernadores mexiquenses para definir una hoja de ruta en pos de la defensa del gobierno estatal a manos de Andrés Manuel López Obrador? Hasta hace unas semanas las preocupaciones del expresidente para con la 4T estaban centradas única y exclusivamente en un tema más mundano: la próxima boda de su hija Paulina Peña Pretelini. Fue un golpe para la familia y particularmente una decepción para la joven que el inquilino de Palacio Nacional les prohibiera que el casamiento fuera en México, en compañía de sus familias, allegados y conocidos. Peña pidió a finales del año pasado permiso por conducto de un tercero y López Obrador le mandó decir que “aquí nada”. Hasta ahí la comunicación más reciente entre ambos políticos. Luego a nivel familiar el debate sería el tamaño de la fiesta de octubre próximo: obvio, Paulina quería una gran boda y su papá la que menos llamara la atención para no incomodar al tabasqueño. Por los cuidados y procuración de la relación, el anuncio de la semana pasada de que le abrieron una carpeta de investigación a Peña Nieto por rebelársele al de Macuspana, suena más a otro distractor”