Algo tendrá que hacer el presidente López de Obrador, porque sus conferencias ‘mañaneras’ son el centro de la toma de decisiones en la 4T, ahí se dan instrucciones, se balconea a los adversarios, se pontifica, se tira ‘línea’, en fin, hay mucho en juego…sobre el tema, chequen lo que nos comenta, el Templo Mayor de Reforma: “EL RATING de la mañanera viene en picada y en Palacio Nacional lo saben. Si bien tiene un público más o menos fiel (por no llamarlo adicto), la realidad es que los números de sus vistas en las plataformas digitales vienen a la baja aceleradamente. EL PROBLEMA para los estrategas de la comunicación presidencial es que a AMLO le pasa lo mismo que a Chabelo y al Chavo del Ocho: dejó de ser novedad y se repite y se repite a sí mismo. Y si no lo creen, espérense a ver cómo nuevamente hoy ignora las disposiciones del INE y se entromete en un proceso electoral que todavía ni empieza y que mucho menos le toca. NO SERÍA raro que, para tratar de recuperar un poco de la audiencia perdida, el jefe del Ejecutivo se ponga a regalar salas, comedores y televisiones en plena mañanera. Igual y en una de esas pone a sus funcionarios a subir por el palo ensebado”