Definitivamente, las revelaciones publicadas en Latinus, exhiben la rampante corrupción en la que se encuentran involucrados, al menos, los tres hijos mayores del presidente López Obrador…hasta el momento, nada ha sido desmentido, ya que, las evidencias son contundentes…el tema, tiene muy enojado al tabasqueño, debido a que su presunta ‘honestidad valiente’, solo ha quedado en un slogan…en fin, chequen un fragmento de lo que publica el periodista, Claudio Ochoa Huerta, en su columna Miocardio: “Cuando empezó el año llegó la segunda grabación de Amílcar, ardió Troya. López Obrador estalló en cólera. Capto que Amílcar los había engañado y que había más material comprometedor. Exigió una revisión profunda en distintas oficinas como Sedena, Segob y hasta el gobierno de Tabasco. Le reclamó a sus hijos, no por la corrupción, sino por la falta de tacto. Que una cosa era supervisar y hacer negocios, pero otra atascarse”…sin comentarios