Desde hace unas semanas, la zacatecana Rocío Nahle, está envuelta en una serie de escándalos por todas la propiedades inmobiliarias que le han atribuido y que ella, ha sido incapaz de desmentir…a lo anterior, se agregan dudosas ‘licitaciones’ en favor de un compadre, cien concesiones de gasolineras a un solo personaje, cuentas bancarias en paraísos fiscales, en fin, toda una cauda de triquiñuelas presuntamente cometidas por la aludida y su esposo, el asunto es tan grave, que los postulados de la 4T, no robar, no mentir, no traicionar, son puestos en entredicho por la conducta de la ex secretaria de Energía y sus socios…sobre el particular, chequen un fragmento de la columna ‘Serpientes y Escaleras’, que escribe el informado periodista, Salvador García Soto: “Controvertida, altanera y prepotente, la exsecretaria de Energía del gobierno federal y actual candidata de Morena al gobierno de Veracruz, la zacatecana Rocío Nahle, se está convirtiendo en un problema para la 4T por las escandalosas revelaciones sobre sus múltiples propiedades en México y en el extranjero. Departamentos de lujo en San Pedro Garza García, el municipio más rico de México, y en la zona de Central Park en Nueva York, son solo algunos de los inmuebles que, según documentos que presenta el empresario veracruzano Arturo Castagné, poseen la señora Nahle y su esposo, José Luis Peña, además de la lujosa residencia que habita en Alvarado y que ella afirma que es rentada. Lo que empezó como un tema de redes sociales, en donde Castagné comenzó a publicar datos y documentos sobre un crecimiento inusitado en el patrimonio y las cuentas personales de la familia Nahle-Peña, ha crecido a tal nivel que ya se presentaron denuncias penales en la Fiscalía General de la República, por parte del empresario de Veracruz que acusa a la candidata morenista de un enriquecimiento inexplicable a partir de que fue titular de Energía del gobierno de López Obrador y dirigió personalmente la costosísima y opaca obra de la refinería de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco. Junto con Nahle, el denunciante también acusó a José Luis Peña, el esposo de la morenista, a quien le pide a la FGR investigarlo por realizar operaciones financieras hasta por 100 millones de pesos. Tanto la exsecretaria de Estado como su esposo fueron señalados en reportajes, investigaciones periodísticas y denuncias de empresas contratistas de Dos Bocas por incurrir en un ilegal tráfico de influencias al favorecer con contratos a consorcios y empresas de reciente creación como el conglomerado Huerta Madre, en el que asociado con las compañías holandesas Van Ord, obtuvieron un contrato por casi 5 mil millones de pesos en una de las primeras etapas de Dos Bocas. Lo extraño es que el grupo Huerta Madre, propiedad de Manuel Santandreu, quien es compadre del esposo de Nahle, José Luis Peña, se constituyó el 17 de mayo de 2019, tan solo una semana antes de que el gobierno federal le otorgara ese contrato millonario que sería el primero de otros más que recibió. La campaña de denuncias emprendida por el empresario Arturo Castagné, que también ha exhibido una residencia en el Pedregal de la Ciudad de México a nombre de un familiar cercano de la exsecretaria, de un departamento en Cancún y de otras propiedades de las que publica escrituras y registros oficiales, ha sido respondida por la candidata de Morena con un discurso en el que se victimiza y dice ser objeto de “una campaña difamatoria por parte de nuestros adversarios”. Nahle, quien dice no conocer a Castagné pero lo ubica como alfil de su contrincante aliancista a la gubernatura, José Yunes Zorrilla, publicó un comunicado el pasado 13 de abril en el que, sin presentar prueba o documento alguno, sostiene que “todo son calumnias y mentiras” en su contra, e incluso esta semana anunció que demandaría penalmente al empresario de Veracruz por “difamación y daño moral”. Veremos si la FGR hace su trabajo o si, como ha sido la constante, el fiscal Gertz Manero congela e ignora las denuncias en contra de Nahle, como lo ha hecho con varias denuncias que se presentan contra funcionarios e integrantes de la 4T. Por ahora, lo que va quedando claro es que la abundancia le llegó a la señora Nahle, que sin invocarla como lo hacía Karime Macías, la esposa del exgobernador veracruzano, Javier Duarte, simplemente la encontró y, al parecer la aprovechó, cuando el presidente le otorgó una confianza ciega y la puso al frente de una de sus obras faraónicas. Una obra por cierto cuyo costo casi se triplicó del presupuesto inicial de 8 mil millones de dólares, que ha sido totalmente opaca en cuanto a sus procesos y licitaciones, y que para colmo ha sido objeto de varias mentiras en cuanto a las fechas en las que supuestamente iba a comenzar a refinar petróleo”