Todos hemos comprobado en la vida cotidiana, que hacer las cosas aprisa implica un riesgo de hacerlas mal, claro está, porque no revisamos las acciones a realizar con el tiempo que se requiera para hacerlo…justamente, ese es uno de los problemas que enfrenta la iniciativa de reforma al Poder Judicial, el apresuramiento puede provocar errores, en fin…sobre el asunto, chequen lo que nos cuenta la columna ‘Bajo Reserva’, que publica El Universal: “Nos cuentan que entre las presiones del presidente Andrés Manuel López Obrador para que se apruebe en fast-track y las presiones externas sobre el gobierno entrante de Claudia Sheinbaum para que se piensen bien los cambios, la reforma al Poder Judicial va que vuela para quedar como la criatura del doctor Frankenstein. El lunes, en la Comisión de Puntos Constitucionales de la legislatura que va de salida, le hicieron más de 100 cambios a la iniciativa y ahora los diputados guindas que van llegando ya planean hacerle otros para tratar de quitarle asuntos riesgosos y sobre todo para abrir espacios a que en leyes secundarias, según explicó la ministra en retiro y diputada morenista Olga Sánchez Cordero, se puedan aterrizar correctamente temas que están mal planteados y contradicciones. El rebaño oficialista ya resiente los jaloneos entre las administraciones saliente y entrante. Nos hacen ver que son buenos para aprobar sin cambiar ni una coma, pero en esta transición no tienen claro si la línea la da quien tiene el bastón de mando o quien se lo entregó”