15/VIII/12.- en el PRI, Enrique Peña Nieto se inclinó por conceder sus parcelas de poder a dos hombres (Beltrones en San Lázaro y Gamboa en el Senado), con amplia experiencia política y que apuntalaron su candidatura, todo bajo control…en el PAN, una coordinación fue para Calderón (Cordero en el Senado) y la otra para Madero y sus grupos afines (Luis Alberto Villarreal en San Lázaro), no problema…en el PRD, aunque se preveía un fuerte estira y afloje, mandaron a dos personajes de bajo perfil, pero eso si, que no provocaron fracturas…chequen el Templo Mayor de Reforma: “A DIFERENCIA de lo ocurrido con el reparto de las coordinaciones parlamentarias del PAN en donde se impuso la fórmula del “uno tú y uno yo”, todo indica que en el PRD aplicaron la del “ni tú, ni yo”. LLAMÓ mucho la atención que ni la Cámara de Diputados ni la de senadores quedaran en manos de los cercanos a los dos “Grandes Jefes” del perredismo Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard. EN SAN LÁZARO salió ganón Silvano Aureoles, quien si bien no es reconocido por sus grandes dotes en las lides parlamentarias tiene por mérito que no fractura a la bancada perredista. Y, POR CONSENSO, en el Senado quedó uno de “Los Chuchos”, Luis Miguel Barbosa, quien dejó en el camino al lopezobradorista Alejandro Encinas y al ebrardista, Armando Ríos Piter. ¿SERÁ que por una vez las bravas tribus perredistas le apostaron a la unidad en vez de arrancarse las cabelleras en público como acostumbran? Es pregunta que fuma la pipa de la paz”