El tema de la imposición de aranceles, está provocando una crisis económica global que puede derivar en una recesión, asunto que no conviene a nadie (en su sano juicio)…por ello, diversas voces (que apoyaban a Trump) empiezan a manifestar su inquietud, ya que, consideran, el tema se puede salir de control…sobre el particular, el ‘Templo Mayor’ de “Reforma”, nos ofrece un comentario: “DE DIVERSOS PAÍSES llegan reportes de jefes de Estado o capitanes de empresas globales que "confían" en que Donald Trump detenga su locura tarifaria que está empujando al mundo a una recesión generalizada. LLAMAN LA ATENCIÓN las expresiones de Jamie Dimon director ejecutivo de JPMorgan Chase o el gestor de fondos de cobertura Bill Ackman, quienes tomaron distancia de la guerra arancelaria de Trump a quien habían apoyado fuertemente en la campaña electoral EN SU CARTA ANUAL accionistas Dimon expuso que los nuevos aranceles golpearán las alianzas de Estados Unidos con otros países y que es inevitable una espiral inflacionaria. BILL ACKMAN, quien se había destacado como un trumpista muy activo, ya pintó raya y pidió al presidente estadounidense dar una pausa en su guerra o de lo contrario, predijo "un invierno nuclear económico autoinducido". LA SOLICITUD fue que Trump se diera tres meses de pausa para negociar el tema arancelario y expresó su deseo de que prevaleciera la serenidad en la Casa Blanca. ES DIFÍCIL SABER si este tipo de presiones harán reflexionar a Trump, aunque todas las evidencias dicen que no las tomará en cuenta”