El fenómeno es añejo y procede, al menos, desde los años setenta, cuando se dio el llamado ‘boom petrolero’ (en la administración de José López Portillo) y la deuda de PEMEX creció sustancialmente…sin embargo, a más de seis años de la 4T, las cosas no mejoran, sino, que han empeorado ¿tendrá solución la paraestatal?...revisen las cifras que nos proporciona Mario Maldonado, en su columna, ‘Historias de NegoCEOs’ que publica “El Universal”: “Luego de la pérdida de 768 mil millones de pesos registrada por Pemex en sus balances auditados del 2024, muy superiores a los 620 mil millones que reconoció en febrero, este miércoles la empresa que dirige Víctor Rodríguez Padilla reportará sus resultados financieros y operativos del primer trimestre del 2025. Se esperan números rojos en los balances de la petrolera, tanto en sus negocios de refinación, con una inservible Refinería de Dos Bocas, y también una caída en la producción. Ni qué decir de la deuda financiera, cercana a los 100 mil millones de dólares, y la que mantiene con sus proveedores, superior a 500 mil millones de pesos. Sobre el adeudo con proveedores, si bien ya se están pagando poco a poco, lo que está haciendo la administración de Pemex es revisar con detalle cada uno de los contratos y haciendo quitas porque supuestamente no se cumplieron con los servicios a cabalidad. Lo mismo pagan discrecionalmente a contratistas afines que a quienes palomea el director de Finanzas de la empresa, Juan Carlos Carpio Fragoso, quien depende al 100% de la secretaria de Energía, Luz Elena González. Por cierto, que si creía que la funcionaria se lleva mal con los que dejaron tal tiradero en Pemex (Octavio Romero y Marcos Herrería), resulta que no, que la tabasqueña sí se lleva bien con quien operó casi todos los contratos y dejó a Pemex en los huesos: el también tabasqueño que fue director Corporativo de Administración de la empresa en el sexenio de López Obrador”