Las protestas surgidas en Los Angeles y extendidas a otras ciudades de los Estados Unidos, fortalecen la narrativa de Donald Trump, cuando afirma que los migrantes ‘son criminales’…en efecto, las actos vandálicos no ayudan a los indignados (con toda razón) trabajadores migratorios, mismos que, en su gran mayoría, contribuyen con su trabajo al crecimiento de la economía de aquel país…esperemos que surjan liderazgos que encaucen el rechazo a las redadas (las cuales violan los Derechos Humanos), con mecanismos de resistencia pacífica…mientras, lean lo que nos comenta el ‘Templo Mayor’ de “Reforma”: “QUIENES CREEN que las protestas contra las redadas migratorias serán en beneficio de los paisanos... están muuuy equivocados. No es por desilusionar a nadie, pero el verdadero ganón de la batalla por Los Ángeles se llama Donald y se apellida Trump. PARA EL PRIMER CÍRCULO de la Casa Blanca cada imagen de una patrulla incendiada es un refuerzo del discurso de mano dura, orden y seguridad con el que el magnate conquistó dos veces la Presidencia. Y para darle cuerpo a la narrativa, desplegó 4 mil elementos de la Guardia Nacional y 700 marines en la ciudad angelina. EN Washington crece la percepción de que ni los propios republicanos podrían haber escrito un mejor guion para esta película. Porque, en esta pelea con trasfondo electoral, los demócratas se ponen del lado de quienes jalonean y agreden a agentes migratorios federales y queman la bandera estadounidense. EN ESTE JUEGO llamado política, Trump está aplicando con Gavin Newsom y el Partido Demócrata aquella máxima priista de "todo lo que resiste, apoya".