El propio Andrés Manuel López Beltrán, afirmó ser el heredero del legado político de su padre, Andrés Manuel López Obrador, por lo tanto, está en la mira de todos…así pues, al llevado y traído Andy, le hace falta que lo asesoren, ya que, anda dando bandazos y en este sentido, que mejor que los consejos y reprimendas vengan de su señor padre…échenle un ojo a lo que nos comenta Mario Maldonado, en su columna ‘Historias de NegoCEOs’ que publica “El Universal”: “Un día después de haber publicado una polémica carta en la que intentó justificar su viaje a Tokio, Andrés Manuel López Beltrán fue llamado a Palenque, Chiapas. “Andy” se reunió con su padre tras varios días de crisis por las fotografías que fueron difundidas en redes y medios de su viaje de lujo a Japón, acompañado del exasistente personal de Andrés Manuel López Obrador, Daniel Asaf. Según fuentes cercanas a Palacio Nacional, la visita de “Andy” a la finca “La Chingada”, donde vive López Obrador desde que dejó el gobierno, fue para recibir regaños y consejos de su padre, quien como muchos integrantes del movimiento de la llamada 4T no dio crédito al contenido de la carta y, sobre todo, al viaje de lujo que incluyó el hospedaje en uno de los mejores hoteles de Tokio y visitas a tiendas de diseñador como Prada. Todo lo hizo mal y su padre, curtido en crisis mediáticas y escándalos que contradicen a menudo su narrativa ideológica, le llamó la atención personalmente. Tal vez López Obrador aprovechó para recordarle aquel video que grabaron hace casi 10 años en el que “Andy” afirma con confianza que no sería un “junior” ni se involucraría en cargos públicos, declarando una distancia simbólica respecto a los hijos de otros políticos. En la narrativa oficial, Andrés Manuel López Beltrán —“Andy” para los amigos y detractores por igual— es solo un militante más de Morena, un dirigente con cargo orgánico, hijo de un expresidente que se retiró sin presuntas ambiciones dinásticas. Pero en la práctica, Andy es operador con poder silencioso, una cuota que el nuevo gobierno carga con resignación y que ya empieza a mostrar fisuras en el discurso de la Cuarta Transformación. “El poder se ejerce con humildad y sencillez”, reiteró hace unos días la presidenta Claudia Sheinbaum al ser cuestionada sobre la carta en la que Andy defendía su viaje a Tokio. Sheinbaum respondió que no se involucraría en polémicas individuales, pero aprovechó la oportunidad para reiterar que quienes ocupan cargos públicos, desde la Presidencia hasta legisladores, deben comportarse como ciudadanos responsables. El escándalo del viaje de 10 días a Japón fue solo la punta del iceberg y su respuesta fue aún peor: la defensa de su “modesto” gasto de 7 mil 500 pesos por noche, desayuno incluido, en el hotel Okura Tokyo fue demoledora, no solo porque en las aplicaciones de hospedaje tiene un precio de entre 15 mil y 20 pesos, sino porque los 7 mil 500 pesos es el sueldo mensual de los coordinadores territoriales de Morena, quienes reparten volantes, gorras, playeras, el periódico Regeneración y visten los chalecos guindas del partido”