
“México es para nosotros un socio importante con el que queremos tener las mejores relaciones”, subrayó en conferencia de prensa Lalliot, antes de recordar que la situación de la francesa de 38 años, que hasta su puesta en libertad por irregularidades en su proceso, estaba condenada por secuestro y otros delitos, “era un factor de bloqueo”.
Cuestionado sobre si el dictamen del máximo tribunal mexicano permitiría desbloquear temas pendientes entre los dos países, señaló que no creía “que se pueda hacer un vínculo de causalidad”, pero que “eso participa de la mejora del clima entre Francia y México” y que el fin de la crispación “hará que las relaciones sean mejores” en los terrenos económico y cultural.
El portavoz recordó que hay más de dos mil franceses encarcelados fuera de su país, de los cuales 112 están en Latinoamérica.
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