Encontré opiniones diversas, desde aquellas que aplaudían la visión hasta cierto punto valiente de quienes decidieron mostrar esta parte oscura del sistema educativo, hasta otras que me pedían no dejarme influenciar por una película con intenciones políticas, y algunos otros que no distinguiendo entre una cosa y otra cuestionan el contenido de esta película, basándose en la vida personal de Carlos Loret, cuando el fondo es otro, no es posible que no seamos capaces de ver un poco mas allá, la verdad, no sé si “De Panzazo” tenga una intención política, no sé si tenga un trasfondo electoral, lo que sí sé, es que lo que vi, me indignó, lo que escuché, me dolió, porque como siempre el ciudadano, el que paga los sueldos de los funcionarios, de los maestros, del presidente de la república, es el que más sufre, es el que a nadie le importa, y al que nadie le pregunta que necesita. Tampoco se trata de hacernos las víctimas, sino de entender que la educación de nuestro país es una responsabilidad repartida, es un asunto en el que nos corresponde a nosotros como sociedad cumplir, no solo exigir, no se puede culpar sólo a las autoridades, ni solo a los maestros, ni a los alumnos, ni a los padres de familia, nos quejamos de nuestros gobernantes, pero ¿acaso no somos nosotros quienes los elegimos? ¿No somos nosotros, con nuestros impuestos, los que pagamos sus sueldos, algunos estratosféricos? Démonos cuenta entonces de que gran parte de la solución esta en nuestras manos y dejemos de lamentarnos. Como padres es momento de involucrarse y dejar de ver a la escuela como guardería, justificados en el discurso de que hay que trabajar, y que no hay tiempo, ¿cómo pretender que los hijos lean, si los padres no leen? ¿Si tus hijos te ven pasándote el alto, tirando basura en la calle, faltándole el respeto a la autoridad, o peor aun cometiendo algún delito, qué crees que aprenderán? En la escuela nos instruyen, sí, pero la “educación” la recibimos en casa y con el ejemplo.
Conozco muchos maestros que sí están comprometidos con la misión de enseñar, de guiar, de hacer explotar el talento y la vocación de sus alumnos, conozco maestros que caminan horas para llegar a poblados lejanos, solamente por amor a su profesión, convencidos de que con su trabajo contribuyen a tener un mejor país, pero desafortunadamente como en todo, también hay quienes solo buscan un beneficio personal a costa del trabajo de los demás, esos no debieran de ser parte de un gremio tan honorable como el de los maestros. Creo firmemente que estamos en muy buen tiempo para que cada uno asuma su papel, se comprometa, tome su responsabilidad y actúe… ¿Qué clase de país tendremos mañana? Vayamos a las escuelas, veamos detenidamente el comportamiento de nuestra familia, y el propio, revisemos nuestros pensamientos, pongamos atención en nuestros gobernantes, de todos los partidos, de todas las ideologías, pongamos atención en lo que vemos en la televisión, la música que escuchamos, los pasos que damos, ese, el país que tendremos mañana, muchos ya no vamos a la escuela, pero si nuestra calificación en la vida fuera de acuerdo con nuestra actitud, con nuestros valores, y nuestros principios ¿Cuál sería nuestra calificación, pasaríamos con 10, reprobaríamos, o pasaríamos de panzazo? Habrá que reflexionarlo ¿no creen?... Nos leemos en la próxima…
Los invito a escucharme en el 103.3 YOFM Xalapa de lunes a sábado de 9 a 13 hrs. http://gruporadiocapital.com.mx/transmision.php?p=8006
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