Ideas de peso

Ahora bien, los especialistas coinciden en que los Trastornos del Comportamiento Alimentario (TAC) van más allá de lo que comemos, y al parecer están ligados a problemas emocionales y psicológicos. Con lo que no se trataría de llenar sólo el estómago o satisfacer una necesidad de comida, sino más bien de quitar un vacío interior y eliminar la ansiedad.

En mi familia tuvimos que enfrentar el problema cuando mi hijo iba a la universidad. Por la mañana estudiaba y por la tarde trabajaba. Al disponer de muy poco tiempo, le entraba duro a la comida rápida y a los antojitos. Peor aún, la tendencia a engordar le hacía estar preocupado e inquieto. Sus emociones se estaban ligando a la comida y empezó a aceptar un sentimiento de culpa cuando ingería algún alimento con exceso de calorías o grasa.

Fue entonces cuando mi hijo y yo decidimos ir mas allá de las soluciones físicas tradicionales y buscar un alimento que lo ayudara a tener dominio, confianza, control y le diera la libertad de sentirse pleno y satisfecho con lo que Dios nos da. Así, juntos empezamos a percibir que esta dificultad era la oportunidad de comprender algo, de avanzar espiritualmente y alcanzar la libertad de saber elegir la forma, la cantidad y la calidad de lo que quería comer -- eximiéndose así de toda culpa y ansiedad.

La Biblia está llena de ideas que nos pueden ayudar a bajar de peso o medidas. Una de ellas se encuentra en Mateo 5:6 cuando Jesús dice: "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados". A partir de aquí, consideramos un deseo justo el sentirnos satisfechos, el ser perfectos, el llenar nuestro interior de afecto y el cumplir con la necesidad de crecer en el conocimiento de lo que nos hace especiales, únicos y esenciales para el mundo.

Me pareció interesante que escritores mundialmente reconocidos como el médico Deepak Chopra estén considerando el enfoque espiritual y su relación con el bienestar físico. En su libro “Peso perfecto” (Perfect Weight), Chopra escribe: "Cuando usted se siente bien en todo sentido: físico, emocional y espiritual, significa que va en la dirección correcta".

Para mí el ir en la dirección correcta es desarrollarse espiritualmente. Y mi definición de espiritualidad es el mantener siempre una relación bidireccional con el amor. Tal como nos lo mostró Jesús.

Algo que mi hijo y yo empezamos a notar es lo que pasa cuando podemos ver bajo este prisma de amor la relación del hombre con su creador, Dios, la esencia y naturaleza del bien. La presencia de la bondad, del interés por nuestro bienestar, de fortalecernos desde nuestro interior se convierte en nuestro alimento espiritual. Y este, a su vez, se encarga de poner orden en nuestros pensamientos y darnos la fuerza para mantener la disciplina que nos permite hacer elecciones de alimentos cada vez más acertadas.

Pienso que el balance adecuado empieza en la consciencia de cada persona y que, por lo tanto, quizás nos interese considerar el alimento espiritual como una manera nutritiva de acceder a ideas que nos satisfagan y motiven a acciones saludables de manera cada vez más consistente, haciendo que nos sintamos libres, satisfechos y bien en todo sentido. ¡Buen provecho!

*Arturo Gudiño Chong es portavoz de la Ciencia Cristiana en México.
Blog: www.saludyespiritualidad.com  Twitter: @artsist