EL TEMERARIO FUTURO

La apuesta, la deberemos realizar nosotros, el conglomerado que hoy si elegirá quien va ser el que nos gobierne durante todo el mediado de la presente década.

Apostaremos pues, a la derecha, a la izquierda o al centro izquierda. Ese es el dilema que tiene a propios y extraños, pendiendo de un hilo delgado, fino y transparente. La apuesta, y el día de meterle todo el capital a ello, se acerca día con día, hora a hora, minuto con minuto, segundo a segundo.
Cuatro son los actores y factores de poder que contienden en la presente justa electoral; nosotros ya sabemos, bien a bien, quienes son, qué proponen, pero ante todo qué es lo que en verdad representan.

Uno, el de la minoría comprada, simulada, grisácea y poco transparente, aún con que trae ideas y propósito de pensar, la simple circunstancia de ser apadrinado por quien lo erigió candidato lo obliga a esperar nuevos tiempos y una mejor oportunidad sin el manto manchado que lo arropa.

La señora, quien representa los intereses privatizadores de la derecha reaccionaria, trae sobre sus espaldas 200 mil tumbas, que su mejor postor ha dado al país y a sus familias y ciudadanía; por ello, hoy la sociedad elegirá un mejor camino en donde la paz, la estabilidad y la concordia reinen el devenir de México como pueblo, sociedad y nación.

Otro, se sabe que ya no trae los 15 millones de votos que trajo en el 2006, cuando se embistió como Presidente Legitimo, deslegitimando el mandato popular de muchos millones de mexicanos, pero si trae mínimo 10 millones de sufragios seguros, por lo que representa una opción de cambio, sin rumbo y con rencores, sin programa ni ruta,  pero eso sí con grandes ingredientes de riesgo para aquellos que bajo la sombra del poder y de sus privilegios han transitado generación tras generación bajo el confort y la comodidad.

Y el que va a la delantera de todas las preferencias, que se sabe representa un cambio responsable y respetuoso, incluyente y participativo, que hará y será gobierno con y para el pueblo; desconociendo el pasado vergonzante y fortificando a la nueva generación de actores y factores del poder real de su instituto político. Con propuesta y políticas públicas de gobierno, pero ante todo con soluciones constructivas a la gran problemática social que aqueja en cuestiones de alimentación, educación y sobre todo seguridad a usted y a mi, a todos.
Elijamos puesto con objetividad y altura de miras.

REPENSAR EL PENSAR…


Es de Teocelo, y se ha formado una y otra vez, durante muchos sexenios para ser tomado en consideración; operador político, receloso de brindar siempre los resultados esperados, incluso más allá de la esperanza puesta en él.
Político, administrador y maestro; ahijado de Doña Acela Servín Murrieta, lideresa  magisterial en Veracruz; excolaborador de Chirinos Calero, en su agenda; de Carvajal Moreno, en su proyecto de Estado no fecundado; de Alemán Velasco, en la operación política; y ahora del Doctor que gobierna la entidad, Duarte de Ochoa, en el área cultural de la administración estatal.
Sin duda alguna, el trabajo de Ariel Patricio en Teocelo, hoy en día, le rendirá frutos futuros que hagan que el político, administrador y maestro demuestre lo buen alcalde que puede llegar a ser. Ojala así sea.