Pero, ¿cómo definir la calidad?
Aunque la calidad es un intangible, me gusta definirla como algo perceptible, una forma de expresión que todos entendemos. Por ejemplo: Fácilmente podemos distinguir en la música cuando es agradable o discordante, cuando esta bien o mal interpretada. Otro ejemplo: Al adquirir algún producto o servicio percibimos si tiene la calidad adecuada, no se necesita ser un experto, distinguimos lo bien hecho.
Las personas que expresan calidad tienen un genuino interés de servir, son amables, sonríen continuamente, y por lo general se ven felices y saludables.
Desde una perspectiva más espiritual la calidad se alinea perfectamente con lo verdadero y lo auténtico. Algo similar a un estado mental de rectitud que refleja comodidad, satisfacción, bienestar y prosperidad.
Hacer las cosas con calidad es similar a trabajar con esa fuerza interior que te impulsa a hacer las cosas bien, con excelencia, con verdaderas ganas de lograr el objetivo. Se trata simplemente de encontrar lo mejor en el interior de uno mismo y expresarlo en todo lo que hacemos.
Calidad de pensamiento
El Dr. Deepak Chopra dice en su libro Rejuvenezca y viva más tiempo: “Logramos rejuvenecer si nos liberamos de los condicionamientos; esas conductas que nos identifican y forman parte de nuestra personalidad, que nos mantiene atados a conceptos que aprendimos desde niños y jamás se nos ocurrió cuestionar”.
Coincido con el Dr. Chopra en que es necesario liberar el pensamiento, cambiar de ángulo, darle calidad a lo que pensamos para que se vea reflejado en lo que vivimos, “Somos lo que pensamos” es un dicho antiguo que encierra una gran verdad.
Dar y Recibir
Para poder cosechar es necesario sembrar, de igual manera es necesario dar para poder recibir. Muy buenos resultados se obtienen cuando estamos dispuestos a escuchar y obedecer los principios fundamentales del cristianismo, reconociendo que bajo la dirección de Dios todo en la vida puede transcurrir de manera armoniosa.
Se dice que la humanidad es capaz de dar y recibir amor en forma natural, pienso que también somos capaces de dar calidad a todo lo que hacemos usando los talentos y cualidades otorgados por Dios. Las leyes universales están constantemente operando, y al actuar con excelencia podemos exigir el derecho Divino a la felicidad, éxito y salud. Todo ello traerá como consecuencia una mejor calidad de vida para todos.
* Arturo Gudiño Chong es Comité de publicación para la Ciencia Cristiana en México.
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