La política educativa actual va cambiando de acuerdo al proceso económico e histórico de cada país, sin inclusión, sin justicia distribuida, es decir que todos los actores educativos tengan las mismas necesidades y suficiencias, y si no hay una necesidad pedagógica, traducir necesidades pedagógicas en políticas de masas. Por ejemplo: Escuelas de tiempo completo. México jamás crecería en Educación, debemos hacernos actores del proceso educativo. Sin reclamos, atendiendo nuestros objetivos, como internacionalmente se plantea, eliminar el rezago, la analfabetización, que los niños terminen la primaria y la secundaria.
Podría decirse que México cumple el compromiso de atender las necesidades educativas, pero se queda corto en cuestiones de inversión, y no es posible que ahora con estas nuevas Reformas Educativas promulgadas recientemente, (Ley General de Educación, la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y la Ley General del Servicio Profesional Docente), no se agregue el recurso económico para las Artes, la Cultura y la Ciencia.
Al analizar los momentos histórico-sociales del país, (Proyecto de Vasconcelos, creación del SNTE, Tlatelolco 1968, Marchas actuales de la CNTE, el colectivo #YoSoy132, etc.) sus acuerdos internacionales y las Reformas que se han ido haciendo, encontraremos que cada una de estás se alinea dentro de las Políticas Educativas, y que éstas han sido tomadas a partir de los intereses o necesidades gubernamentales, las cuales se mantienen por medio de una postura ideológica predominante, como la globalización. Lamentablemente la educación debe apegarse a las políticas educativas, puesto que es el gobierno quien se encarga de “dar para adentro”, coloquialmente hablando, de instalar a sus Secretarios de Educación, y sus demás cómplices para la tarea, sin embargo es lamentable que lleguen a puestos elevados y que no se haga o cumpla un buen ejercicio de cambio para las escuelas y para los docentes frente a grupo.
Mientras esto siga, México seguirá cumpliendo el karma de aquella frase lindísima que dice “Una piedra en el camino me enseñó que mi destino era roooodar y rooooodar” y no pasar de allí.
Por: Alejandro Jonathan Madrid Barcelata
Twitter: @iDonNaranjas
