El Errante

 

Y te veo ahí, tan frágil pero a la vez tan imponente, con tus montañas de
Alabastro, descubiertas, firmes, hermosas.

Me imagino cuántos caminos habré de recorrer, cuántos besos te daré
Para llegar a ellas, y aunque ande como errante en tus caminos tersa piel
Morena, no descansaré hasta que llegue la mañana.

Amor mío, mi memoria es escasa y busca afanosamente un fragmento del último beso,
Del último encuentro. Mi cuerpo quiere recordarte, mis manos quieren deleitarse de ti.

Y aquí estoy nuevamente, yo diciéndote todo esto mientras inclinas tu cabeza hacia mí, y me vuelvo a sentir errante, perdido en tu respiración, un caminante de la humedad de tus labios, un aventurero que roza las cordilleras de tu cadera, sintiéndome el dueño de tu perfecta geografía.

Han transcurrido los años y sigo perdido, sigo errante de ti, y se que jamás volveré a encontrarte.

Sobre el Autor:

Adrián Celis

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