Amores Prohibidos

En el amor, caben casi todos los motivos, todos los pretextos y las razones para hacer cualquier cosa, casi cualquier osadía compartida. En la mayoría de las historias que se nos han contado al respecto, por un lado encontraremos a la mujer inmaculada con más dotes que diosa griega, por el otro, a un guerrero valiente y romántico que de manera churrigueresca intenta empalagar alguno de los sentidos de la presa que busca “cautivar”.

La fórmula es casi siempre perfecta en cuanto a los rolles que asume cada uno de los participantes, uno conquista y el otro permite la conquista, uno persigue y busca, mientras que el otro se asoma y asume su cautiverio de manera permisiva y pasiva mientras el juego y las reglas se establezcan.

Pero, ¿qué pasa cuando ese amor es prohibido? en ocasiones, este pintoresco y recién nacido “amor” decide anidarse entre el profesor y la alumna, entre tu mejor amiga y tu esposo, entre un judío y una musulmana, y podemos continuar con las combinaciones o permitir que usted arme las propias y fantasee en un universo de posibilidades, sin embargo hay siempre una constante en está formula de prohibidas relaciones amorosas, hay que romper una regla, ya sea social, cultural, ética, moral, jurídica, política o empresarial, este será el elemento a combatir.

¿Qué hacer en caso de sufrir la sacudida del amor en campo prohibido?

1. Considera que lo que sientes por esa otra persona puede estar enmascarado más por la emoción que produce lo prohibido que por la real intensión de amar, es decir, no confundas pasión con amor, muchas de la relaciones apasionadas suelen ser exquisitas y apetecibles sin duda, pero tienen una caducidad y terminan en un tiempo, sin embargo al finalizar, durante o antes, habrá consecuencias buenas y malas, valora equilibradamente si cuentas con las herramientas necesarias para afrontarlas y recuerda “no hay crimen perfecto”.

2. Suele pasar que los involucrados en dicho evento amoroso se unan inicialmente en contra de un enemigo fantasma que es la “regla” por romper, se unen para combatirla, pero una vez rebasadas la dificultades ya no hay meta en común que los mantenga unidos. Es muy común que toda la energía expedida durante la relación inicial (pasión, estrés, ansiedad, emoción, etc.) termine por regresar a lo cotidiano “El orden se da en los límites del caos”

3. Vivimos en el sentido de nuestras creencias, en muchos casos, somos nuestras creencias sobre el mundo, sobre la gente, sobre las reglas; sin embargo, es muy posible que te encuentres ante esta disyuntiva en algún momento de tu vida, se tolerante con tus deseos y acéptalos como parte de ti, bríndate la oportunidad de equivocarte y buscar el aprendizaje en cada experiencia “amar-te es primero”

Sobre el autor:

Luis Ayala Monroy. Sexólogo Educativo

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