Mujeres Como Tú / Claudia Cobos
Hola… que gusto estar de nuevo con ustedes, deseo de todo corazón que se encuentren muy bien, mientras escribo estas líneas, hago de todo, porque siendo honesta, no se me ocurre nada, de esos días, en los que, no me hayo, como decía mi abuela, pero justo ahora, me llega un pensamiento, un repaso de sucesos que se han presentado en la semana, con afortunadamente más resultados positivos que negativos, pero que me permiten hacer un análisis, de cómo, cuando aparece en el camino un suceso importante, ya sea familiar, laboral, etc. Aparecen aquellos buenos deseos, de corazón, de éxito, y aquellos, que disfrazados de “realistas” dejan ver, una clara muestra de disgusto cuando a ti te va bien…
Estoy segura que más de una vez te ha sucedido, llega para ti un ascenso en el trabajo, una oportunidad de negocio, encuentras al amor de tu vida, tu hijo se graduó con honores, o simplemente te compraste un vestido o un auto nuevo, y nunca falta ese comentario hiriente, o acciones del buen amig@ que dejan ver un alto grado de frustración que le lleva a envidiar aquello que tú has conseguido, y ojo, porque no necesariamente tiene que ser un extraño, en muchos casos son las personas cercanas a nosotr@s, incluso los familiares.