De haber sabido que te ibas
para siempre
no te hubiera dicho hasta mañana
Hubiera puesto el cerrojo por dentro
y tirado la llave por la ventana
De saber que no regresarías
me hubiese quedado ciego y sordo
para no verte partir, para no escuchar tu adiós
De saber que te ibas,
prepararía el desayuno
y hubiera hecho el café para convencerte
que yo soy el hombre que tú necesitas
Pero te fuiste
y en la casa los muebles preguntan
por tu regreso y yo avergonzado callo,
enciendo la tele para desaburrirme y lloro,
me recuesto en el sofá donde tú dormías
para recordar tu aroma
La recámara pequeña se volvió gigantesca
y ya nada me quita el frío
ni el calefactor encendido
ni el cobertor que pesa
Y partiste sin importarte
que yo quedaba solo
y vacío por dentro y por fuera
A nadie explico que no estás
conmigo y sólo queda el recuerdo
de tu risa que evoca los días
que reímos juntos.
De haber sabido que te ibas
me hubiera ido contigo
para perdernos juntos,
pasear por el parque
y comer golosinas, para besarnos
sin separar nuestros labios…
Sobre el Autor:
Luis Gustavo Mendoza Villarreal.Facebook: Luis G. Mendoza Twitter: @luisgmendoza72
