
A estas horas aquí,
cuando los presos duermen
en las cárceles
y los niños en sus cunas…
contemplando el techo de
mi cuarto a oscuras,
pensando en la lluvia y los días
y en las veces que recorrimos las calles de la ciudad.
A estas horas aquí,
pienso en tu sonrisa,
en la mirada diáfana primera,
en las tardes de pláticas interminables
y en las noches largas, largas…
las sonrisas, los saludos,
los besos y las caricias
que he tenido junto a ti…
En las miles de partes que
tal vez estuviéramos juntos,
contemplando amaneceres interminables
con risas insuperables.
Y aquí estoy
a estas horas de noche,
imaginándote yendo al cine conmigo,
escuchando canciones, cantando, riendo, bañándonos en verano en las playas de Chiapas.
A estas horas aquí, fingiendo estar dormido en este cuarto de paredes frías, sin siquiera un cuadro por adorno y una ventana donde no se asoma el aire.
A estas horas aquí,
pensando, sintiendo
y viviendo estúpidamente solo.
Abrazando una amada imaginaria,
descubriendo que estoy cansado
de vivir la vida de este modo,
sin gritos en la casa
de un niño jugueteando
o por lo menos
un perro ensimismado.
A estas horas, aquí, de madrugada,
deseando dormir para soñar con tu voz, oyendo la oscuridad, el silencio...
Me pregunto qué harás,
si duermes, si sueñas, si piensas...
pensando en Dios quizás…
¿Cómo te llamaría si estuvieras conmigo?
Te invitaría al cine
o a tomar un helado,
a caminar por las noches
a lugares apartados,
traerte aquí
a este cuarto
para pasar las horas abrazados,
oler tu cabello,
acariciar tus manos,
hacerte el amor
con el ritmo de un canto.
¿Cómo serían esos días?
Si mi alegría tuviera un nombre
le pondría el tuyo...
Lo repetiría hasta que el viento se lo aprenda.
Lo gritaría al silencio,
a los sordos,
a los ciegos, a los desvalidos,
a los faltos de amor,
a los huérfanos,
a los infelices...
En cada esquina pondría tu foto
para que el mundo la viera.
Y aquí estoy a estas horas,
pensando en tu rostro
con la necesidad de tu voz,
de ti.
A estas horas aquí,
cuando el sueño no me vence,
aparece tu rostro y mi vida junto
a ti, contando tumbos en la playa,
caminando sobre la arena....
A estas horas, aquí…Ω
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• DE SIN PARACAÍDAS (PRIMERA EDICIÓN)
