Menopausia… Cuando llega el otoño

Menopausia… Cuando llega el otoño

 

CIUDAD DE MÉXICO, 20 de septiembre (Quadratín México).- La mujer mexicana, en promedio, inicia la Menopausia a los 48 años de edad. Esto indica que vive de 28 a 30 años en la postmenopausia. Es decir, pasa una tercera parte de su vida en esta etapa.

Por esa razón el Climaterio se ha convertido en un gran reto para el médico, que busca mejorar la calidad de vida de las más de 5 millones de mujeres que en estos momentos en México, tienen alrededor de 50 años de edad, y que se le puede considerar dentro de la perimenopausia.

Actualmente en casi todo el mundo hay más de 700 millones de mujeres mayores de 45 años de edad, y se espera que para el año 2010 una de cada 5 mujeres sea anciana.

Último periodo: La Menopausia es la presencia del último periodo menstrual espontáneo, que ocurre como resultado de la pérdida de la función ovárica. La Menopausia es sólo un episodio durante el Climaterio.

Climaterio es un periodo de transición hormonal entre la vida reproductiva y la vejez, que se caracteriza por múltiples y variables síntomas. Así mismo, es un término más amplio que define el periodo de transición completa, del intervalo reproductivo al posreproductivo en la vida de la mujer.

Este período de transición hormonal a pesar de no ser una enfermedad provoca, en la mayoría de los casos, molestias que alteran la dinámica laboral y social de la mujer y que a largo plazo produce un aumento de morbilidad y mortalidad.

El déficit primario en la Menopausia es ovárico. La disminución ovárica se relaciona con el cese de la ovulación y la declinación de los estrógenos ováricos y andrógenos.

La reducción de los estrógenos se relaciona con los síntomas y signos clínicos vinculados con la Menopausia. Así mismo, la reducción de esta hormona acelera el desarrollo de Arteriosclerosis coronaria y la Osteoporosis que incrementan los riesgos de fractura ósea.

Los bochornos: El cambio en la cantidad de andrógenos y la alteración entre la proporción de estos con los estrógenos, da lugar a manifestaciones clínicas importantes.

El sangrado irregular es consecuencia de la ovulación desordenada o de la presencia de ciclos no ovulatorios, y siempre con causa de un estudio acucioso, pues deben descartarse otros problemas, como neoplasias o incluso el embarazo.

Los bochornos aparecen con relativa frecuencia aún antes de la Menopausia. En el 85 por ciento de las mujeres duran un año o más; y en el 25 y 50 por ciento de uno a 5 años.

Por lo general existe una sensación de calor interno, seguido de molestias en la cara, cuello y tórax. Se acompaña de sudoración profusa y frío una vez que el sudor se evapora. Casi siempre los bochornos son nocturnos y causan fatiga y alteraciones en el sueño, así como irritabilidad, limitaciones en la concentración y alteraciones de la memoria.

La sensación de calor es ascendente del tórax al cuello y a la cara, con enrojecimiento de la piel. Ocurre de manera espontánea y suelen incrementarse en climas cálido y húmedo; en espacios cerrados o con la toma de café o alcohol.

La causa del bochorno se atribuye fundamentalmente a la disminución en la concentración de estrógenos, ya que estos además de sus efectos en los tejidos reproductivos, influye en el funcionamiento termo regulatorio neuronal y vascular.

La vagina, la vulva y la uretra se atrofian cuando la concentración de los estrógenos se reduce durante la Menopausia.

La vulva atrofiada pierde parte de su colágena, tejido adiposo y la capacidad de retener líquidos; se torna más delgada y las glándulas sebáceas disminuyen su secreción.

Ocurre acortamiento y estrechamiento de la vagina. Sus paredes se adelgazan y pierden elasticidad y toda su capacidad lubricante en respuesta al estímulo sexual.

Estos cambios incrementan la probabilidad de traumatismo, infección, dolor y disminuyen el disfrute e interés coital.

Todos estos problemas, incluyendo la disfunción sexual pueden ser prevenidos o aliviados exitosamente con la administración adecuada de una terapia estrogénica de reemplazo.

Menopausia y depresión: La Menopausia se relaciona con algunos padecimientos psicológicos, en particular la depresión, la cual está muy relacionada con factores socioculturales, características individuales y el ambiente que la rodea.

Se ha demostrado y hay estudios muy serios respecto a que la mujer climatérica tratada con terapia de reemplazo adecuada, no tiene problemas en la capacidad de memoria a largo plazo; algunos estudios más recientes sugieren que los estrógenos pueden reducir la gravedad de la enfermedad de Alzheimer.

Osteoporosis: La Osteoporosis en un grave problema de salud con tendencia al crecimiento. Se calcula que cada año afecta a más de 100 mil mujeres mexicanas y de ellas, casi 5 mil sufren factura de cadera y muchas más tienen facturas vertebrales. La pérdida de masa ósea es un riesgo de fracturas en todas las partes del esqueleto.

La masa esquelética tiene su mayor crecimiento durante la infancia. Su punto máximo es alrededor de los 30 años de edad. La pérdida ósea sucede en mujeres y hombres, pero es mucho más acelerada en ellas, sobre todo ante la carencia de estrógenos.

Se ha demostrado que el tratamiento con estrógenos y sobre todo con la adición de calcio, es bastante efectivo.

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte entre las mujeres, más aún que el cáncer, la diabetes, etc.

El riesgo de que los hombres padezcan una enfermedad cardiovascular se incrementa después de la adolescencia, hasta la cuarta o quinta década de la vida, a partir de esta edad es exageradamente mayor en las mujeres que en los hombres y prácticamente son los mismos riesgos en ambos después de los 70 años de edad. Los estrógenos son un elemento cardioprotector.

A pesar de todos los conocimientos que ponen de manifiesto, que son mayores los beneficios que los inconvenientes que se obtienen con la terapia de reemplazo hormonal, existen aún muchos miedos y temores de parte de las pacientes en cuanto al uso de hormonales.

Por esta razón, el papel del ginecólogo es explicar ampliamente los beneficios y exponer con suficiencia las posibles complicaciones a las usuarias, para que puedan comprender que en la balanza se tiene mucho que ganar y prácticamente nada que perder con estos tratamientos.

Finalmente, el propósito es dar tratamientos de largo plazo para evitar o reducir al máximo la aparición de enfermedades provocadas por el Climaterio.

QMex/mmv/arm