
Y es que a través de estas herramientas, la capacidad de medir la rotación del espacio y del tiempo cerca de los agujeros supermasivos que están en el núcleo de las galaxias podría ofrecer nuevos resultados sobre la evolución en el espacio.
El resultado que anuncian hoy es que, por primera vez, definitivamente podemos interpretar características que se observan en las emisiones de rayos X procedentes de un agujero negro supermasivo debido a que la gravedad del agujero es increíblemente fuerte. Podemos ver la curvatura y la torsión del espacio-tiempo, el agujero negro distorsiona el tejido mismo de nuestro universo. Esta distorsión nos permite medir la rapidez con que el agujero negro está girando.
La superposición de ambos permitió a los investigadores descartar explicaciones alternativas y resolver un problema que ha tardado más de dos décadas en descifrarse. Las características de los colores de los rayos x observados desde los agujeros negros podían, efectivamente, medir la velocidad de rotación del mismo (casi a la velocidad de la luz) y abrir una nueva vía hacia el conocimiento de estos enigmáticos cuerpos en el espacio.
QMX/arm
