Desarrollan implantes de hueso con impresión 3D

Desarrollan implantes de hueso con impresión 3D

 

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de marzo (Quadratín México).- La impresión 3D, está provocando una revolución en los procesos de prototipado rápido y fabricación de todo tipo de objetos y, poco a poco, esta tecnología tiene cabida en el ámbito de la arquitectura e incluso en la medicina.

Ahí la impresión 3D se está posicionando como una tecnología clave para desarrollar implantes y prótesis de gran calidad y biocompatibles, es decir, minimizando la probabilidad de rechazo además de ofrecer resistencia y durabilidad. Este hecho es algo que podemos comprobar en el caso de un estadounidense al que se le ha sustituido el 75% de su cráneo por una prótesis desarrollada mediante impresión 3D.

El paciente, cuya identidad se mantiene en el anonimato, requería un implante que sustituyese alrededor del 75% del hueso de su cráneo; un implante que se ha desarrollado en la empresa Oxford Performance Materials que, ya desde 2011, estaban trabajando con este tipo de implantes fabricados mediante impresión 3D.

Oxford Performance Materials ha sido capaz de desarrollar unas prótesis impresas en 3D que son biocompatibles y permiten sustituir el material óseo, es decir, nuestros huesos. Unas prótesis que se pueden fabricar a medida (gracias a los escáneres en 3D) y que se pueden usar en casos de traumatismos o de fracturas múltiples que requieren, por ejemplo, un injerto óseo con un tiempo de fabricación muy corto (apenas 2 semanas).

Si bien las prótesis están fabricadas en plástico, la superficie está cubierta con un polímero denominado PEKK (Polyetherketoneketone) que es capaz de estimular el crecimiento de células y de hueso a su alrededor, formando así una especie de estructura sobre la que puede crecer tejido vivo y regenerar la zona en la que se realizó el implante.

El producto, sin duda, tiene un gran potencial y podría tener un gran impacto en el sector sanitario; de hecho, según la empresa que ha desarrollado este producto, alrededor de 500 personas al mes se podrían ver beneficiadas de esta tecnología solamente en Estados Unidos entre accidentados, por ejemplo, en la construcción o soldados que han sido heridos en el frente.

QMX/arm