
CIUDAD DE MÉXICO, 19 de junio (Quadratín México).- En torno al a Hormona del Crecimiento (CH) existen diversos debates, en particular sobre la veracidad de que ayuda a detener el proceso del envejecimiento, lo cual es rechazado por diversos especialistas quienes indican que ésta es sólo útil en el proceso de desarrollo durante la niñez.
Sin embargo, existen investigaciones científicas que revelan las grandes bondades de la HC para las personas entre los 40 y 60 años, pues permite fortalecer el corazón y el sistema óseo, disminuye los niveles de grasas malas, e incluso puede revertir afecciones emocionales como la depresión.Adrián Tovar, integrante de la Sociedad Europea de Endocrinología, explicó que es a partir de la cuarta década de vida que los niveles de la hormona de crecimiento que secreta el cuerpo de forma natural empiezan a reducirse y en algunos casos particulares son mínimos.
Es entonces cuando se registran los primeros signos de envejecimiento, como el achicamiento de la columna vertebral y falta de dinamismo, así como pérdida de la masa muscular.
Y es en este último punto donde sufre daños el corazón, pues este es un músculo. “Se ha documentado por ejemplo que quienes presentan deficiencia de la hormona del crecimiento podrían tener reducción en la esperanza de vida por la pérdida acelerada de masa muscular”, enfatizó el experto.
Pero además, agregó, se ha establecido que la HC incluso tiene un efecto sobre el estado anímico e intelectual, “los adultos que sufren un déficit de la hormona de crecimiento se quejan de desánimo, cansancio y falta de dinamismo. En casos particulares se puede presentar depresión y aislamiento social”.
Sobre la función metabólica, diversos estudios revelan que en los primeros años de la vida la hormona de crecimiento tiene una participación muy activa; sin embargo, cuando sus niveles naturales bajan, se ve afectada la asimilación de proteínas, lípidos e hidratos de carbono y, por lo tanto, los niveles de colesterol y triglicéridos.
Adrián Tovar recordó que en 1990 el doctor Daniel Rudman, de Medical College of Wisconsin, publicó un estudio sobre los efectos de la administración de la hormona de crecimiento humana recombinante en adultos mayores de 60 años, en el cual los resultados a los 6 meses mostraron un incremento en del 8.8 por ciento de la masa corporal magra, un decremento del 14.4% de la grasa corporal, aumento del 7.1% del grosor de la piel y del 1.6% en la densidad ósea.
En este contexto, afirmó que “al administrar la hormona de crecimiento humana recombinante a los adultos entre 40 y 80 años con deficiencia de HC, aumenta la síntesis proteica en casi todas las células del organismo, aunado a que se favorece la movilización de los ácidos grasos del tejido adiposo, lo cual incrementa la cantidad de ácidos grasos libres en sangre y su uso como fuente de energía. También disminuye la cantidad de glucosa utilizada en todo el organismo lo que produce un incremento de la masa corporal magra”.
Finalmente, anotó que el uso de la Hormona de Crecimiento Humana Recombinante debe ser valorado y monitoreado por especialistas en endocrinología, quienes deben realizar una valoración integral para determinar si las características clínicas de la persona corresponden a los datos clínicos por deficiencia de hormona de crecimiento y después considerar que el adulto lleve una alimentación saludable, hábitos de actividad física y estilo de vida adecuados.
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